Se aconseja no enviar donaciones de leche a Haití

Buscando información sobre lo ocurrido en Haití y qué se puede hacer para ayudar, encontré la siguiente entrada en el blog de Josefina, Criando con amor:

Como ya sucediera durante el tsunami de 2004, ahora, ante la catástrofe por el terremoto en Haití, se aconseja NO DONAR LECHE DE FORMULA.

Haití es un país sumamente pobre, donde la mayoría de la población vive con menos de un dolar diario, y donde el acceso al agua potable es escaso. Todo esto se ha visto agravado con el terremoto del día de ayer. Leer el resto de esta entrada »

Canguros para bebés de un kilo

Reunimos a un buen grupo de madres en el hospital Rey Balduino de Dakar. Posaron orgullosas, guapísimas, con sus mejores galas y su más preciada posesión: sus niñitos. Todos recogidos en el pecho, en la zona más acogedora del cuerpo humano, cerca del corazón de quien les encendió la vida.- ISABEL MUÑOZ. Publicada en El País.

Artículo publicado originalmente en www.elpais.com

RAFAEL RUIZ

Hay sitios en los que incluso una incubadora para salvar a los prematuros es un lujo. Como Dakar. Pero ante la adversidad, espíritu positivo. El doctor Ousmane Ndiaye aplica el método Canguro para sacar adelante a cientos de minibebés. Tan natural como eficaz.

Llega Fatou con un ratoncito sobre su pecho. Y luego Ndiye, de 23 años, con otro pequeñín, piel contra piel. Y después Aïssatou, guapísima, con un resplandeciente vestido rojo estampado con grandes flores, llevando a una criatura de diminutas manitas. Y finalmente, Nogaye, con otro minúsculo bebé entre su pecho y su colorista ropa de color azul eléctrico. Van pasando por el hospital municipal Abass Ndao y por el centro de salud Rey Balduino, ambos en Dakar, la populosa, desbaratada, pero seductora capital de Senegal.

Son todas madres con bebés prematuros. La niñita de Fatou se llama Mariétou, tiene 10 días y pesa sólo 1,100 kilos.

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La edad normal del destete debe de estar entre los 2 años y medio y los 7.

  • ‘Nuestra sociedad no lo admite, pero el destete es siempre una pérdida para la madre’
  • Advierte que el mayor problema de las madres lactantes es la presión social
  • ‘Si salieran todas del armario nos daríamos cuenta de que son muchísimas’

YAIZA PERERA

MADRID.- Ser padre no es fácil, pero es, sin duda, una de las aventuras más gratificantes que te regala la vida. Por esa razón quizás, son tantos los que emprenden ese camino. Y la mayoría lo hace a ciegas porque el bebé, ya se sabe, no viene con manual. ¿Pero… hace falta? Carlos González, autor de ‘Bésame mucho. Cómo criar a tus hijos con amor’, asegura que no. Simplemente hay que dejarse guiar por el instinto, el respeto y el amor.

Con humor e ironía, este pediatra zaragozano ha ayudado a desdramatizar las situaciones que pueden resultar más complicadas durante la crianza (sueño, comida, la educación…añadan ustedes a la lista), pero, por encima de todo, ha tratado de combatir la cultura del biberón que comenzó a imponerse hace tres décadas contra la propia naturaleza humana. Es fundador de la Asociación Pro Lactancia Materna de Cataluña, donde ha desarrollado su vida profesional, imparte cursos a profesionales sanitarios, es miembro del Consejo de Asesores de Salud de La Leche League International y autor de numerosos artículos sobre la lactancia.

La leche materna es para él, como tituló un libro en 2006, ‘un regalo para toda la vida’…y sin fecha de caducidad.

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¿Qué ocurre con el bebé que nace por cesárea? (Michel Odent)

Hace dos semanas recibí a dos bebés, una maravillosa niña y, unos días después, un niño. Esa semana nacieron aquí, en nuestra pequeña ciudad, un total de cinco bebés: dos a los que tuve el honor de recibir en sus hogares, y tres nacidos en el hospital.

Los tres que nacieron en el hospital están todavía en la Unidad de Cuidados Intensivos de Neonatología. A los tres se les separó de sus madres. Los tres nacieron por cesárea. Fue una semana dura.

Uno de los bebés nacidos en casa tuvo una suave entrada en nuestro mundo, sin una arruga. El otro tuvo una distocia de hombros durante siete minutos; después de tres minutos y medio de reanimación, se agarró a la vida y salió adelante. En ningún momento se ha separado de su madre; su lactancia ha sido maravillosa, ininterrumpida y muy gratificante para él.

Desearía poder decir que los tres bebés que nacieron en el hospital también van bien. La mayor parte de mi vida la he pasado en Asia, trabajando como comadrona; allí tuve la oportunidad de asistir a muchos nacimientos por cesárea. Algunas, innecesarias; otras, necesarias. La placenta previa y la rotura de la cicatriz de una cesárea anterior son cosas que me han hecho dar las gracias a Dios por la ciencia y la cirugía especializada.

En el mejor nacimiento por cesárea que he visto, la madre y el bebé no estuvieron juntos hasta una hora después del parto. Leer el resto de esta entrada »

España, siglo XXI: Mujeres contra la mutilación de la maternidad


  • Mar, madre de tres hijos, relata su experiencia como docente y voluntaria
  • Crece el interés por la lactancia materna en un sistema que la desprecia
  • Pide un mínimo de seis meses de baja maternal, aunque sea ‘suplicar miseria’
  •  Todas las mujeres pueden hacerlo, la pija, la guapa, la fea, la rumana y la española”                                  
    Extraído de "www.elmundo.es"

    Extraído de "www.elmundo.es" "

     

La lactancia materna es una práctica natural respetada en páises más avanzados que el nuestro -con bajas por maternidad de entre uno y dos años- y también en otros no tan desarrollados -los bebés africanos no se separan de sus madres ni siquiera cuando éstas van al campo a trabajar-.

En España, sin embargo, la cultura del biberón se ha ido imponiendo desde que se produjo el boom de la incorporación de la mujer al trabajo, allá por los años setenta del pasado siglo. Hoy, en los albores de la nueva centuria, las necesidades laborales y el valor económico de estas ocupaciones priman sobre los designios de la naturaleza, que dictan que madre e hijo deben ser inseparables al menos “durante los dos primeros años de vida” del recién nacido.

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Aúpa y teta

mamando-acantilados-2Hoy queremos compartir un artículo muy interesante y con el cual me siento muy identificada, fue publicado originalmente en la Asociación Red Canguro.
¡Espero que lo disfrutéis!
Lactancia y portabebés están muy relacionados. Muchos padres ven por primera vez un portabebés de los llamados tradicionales en los grupos de apoyo a la lactancia, otros buscando en Internet una ayuda para continuar cómodamente la lactancia de sus hijos. Los niños amantados pasan mucho tiempo en brazos de su madre, por lo que ésta busca alguna forma de sujetar a su bebé de forma más cómoda, sin tener que soportar únicamente con los brazos ese peso, que aumenta día a día. La necesidad se hace mayor cuanto más crece el bebé. Además, los portabebés permiten a la madre amamantar al bebé cómodamente mientras realiza, si es necesario, otras actividades.

En casos en que la lactancia ha sido interrumpida y se quiere volver a recuperar (relactación) los portabebés son muy recomendables, pues permiten hacer “piel con piel”, recomendado para estimular la oxitocina y animar al bebé a coger el pecho, si es preciso, 24 horas al día. Leer el resto de esta entrada »

Vaqué y Lechosa, socias de honor de 'La buena leche'

rosa-y-carolina-en-el-diario

Foto extraída del Diario Montañes

La Asociación de apoyo a la lactancia materna de Cantabria, ‘La buena leche’, ha nombrado socias de honor a la matrona de atención primaria Rosa Vaqué y a la enfermera de Pediatría Carolina Lechosa, en un acto celebrado ayer en el Hotel NH de Santander. El colectivo premió, así, «su labor de apoyo e información a todas las madres y padres que sienten la necesidad de criar a sus hijos desde el cariño y el respeto».

Extraído de “El Diario Montañes

” La satisfacción del vínculo afectivo afectivo en la primera infancia.

Por Yolanda González

La especie humana, cuenta con una característica biológica que lo distingue básicamente de otros mamíferos: la condición de prematuridad.

Esta prematuridad en el momento del nacimiento se ve prolongada durante el primer año de vida aproximadamente (descrita por numerosos autores), y es la condición necesaria para el desarrollo de nuestro neo-cortex (estructura cerebral que permite el desarrollo de funciones intelectuales). Dicha característica inherente a nuestra especie, se traduce en una profunda vulnerabilidad física y emocional que nos convierte en seres absolutamente dependientes de otros humanos adultos. La madre biológica, es habitualmente la que desarrolla el cuidado y atención a la nueva expresión de vida energética, pulsante, viva y sedienta de contención y empatía, que es el bebé humano.

Junto a la vulnerabilidad descrita y vinculada a ella, surge en la pequeña criatura el anhelo de amor incondicional, única garantía que asegura el desarrollo de su integridad física, emocional y más tarde intelectual y social.

Todo un proyecto de vida se presenta por delante: el desarrollo potencial de un ser humano. Pero este sugerente proyecto, está condicionado a la experiencia esencial de los primeros años de vida, en los que se podrá observar un amplio abanico de posibilidades: desde el despliegue progresivo de su capacidad madurativa en un marco saludable de existencia, hasta una serie de obstáculos innecesarios que trunquen su potencialidad y generen sufrimiento. Son muchos los avatares internos y externos de la vida, pero la continuidad de una relación vincular, que tenga capacidad de contacto con su vulnerabilidad y también su enorme potencialidad, suponen un requisito indispensable para su equilibrio emocional estable.

De ahí la importancia de preservar el vínculo madre (o sustituta-o) con el bebé luego niño-a.

En nuestra sociedad se valora la buena atención a la pequeña infancia. Pero se cuida de forma insuficiente la forma de realizarlo. Partiendo de premisas de exigencia socio-laborales se descuida la vivencia emocional de los más pequeños, forzándoles a situaciones estresantes que su biosistema sólo puede tolerar realizando un sobre-esfuerzo adaptativo a los requerimientos del medio y, cuyas consecuencias son poco deseables para el fomento de su salud bio-psico-social.

¡Me gusta estar contigo!

¡Me gusta estar contigo!

En concreto hago referencia a las múltiples y variadas “separaciones forzadas” que se ven obligados a soportar antes, de que su organismo en su totalidad, pueda estar maduro para integrarlo. Hasta hace poco, las separaciones se iniciaban en el mismo momento del nacimiento y durante seis largas horas, las primeras de su experiencia post-natal. Hoy en día se continúan realizando en los casos en que quedan ingresados en observación tras el nacimiento, privados de la presencia materna. Y más adelante, continúan viéndose separados y privados del ejercicio necesario de la dependencia, cuando la madre debe reincorporararse al trabajo. Las separaciones forzadas, continúan en la escolarización temprana, cuando todavía su necesidad de socialización no está madura.

Llegado a este punto, conviene reflexionar sobre la siguiente pregunta: ¿ cuál es su vivencia ante tanto sobre-esfuerzo? ¿Cuál su reacción ante las separaciones prematuras y no elegidas?. Los más enérgicos luchan con todas sus fuerzas con el único medio del que disponen: el llanto. Otros han callado al sentir la indiferencia o el silencio a sus demandas. El resultado, es que la necesidad de satisfacer la relación vincular en el bebé y niño-a con respecto al adulto queda, cuando no eliminada, marcada por una profunda insatisfacción y discontinuidad.

Partiendo de la evidente importancia de los primeros años de vida, es esencial que progresivamente vayamos tomando consciencia del sentido funcional que cumple potenciar un adecuado vínculo madre-bebé-niño-a, con capacidad de contacto y empatía con las necesidades de los más pequeños. Este vínculo inicial y satisfactorio con una figura, se irá progresivamente ampliando al padre y otros miembros familiares y sociales, en base a la maduración natural del pequeño.

Si deseamos una sociedad más saludable que la actual, reflexionemos sobre cuáles son los aspectos infraestructurales a reconsiderar susceptibles de cambio, para ir paulatinamente modificando las condiciones sociales y personales que impiden un desarrollo saludable de los más pequeños. No se trata de adaptar la pequeña infancia a la sociedad. Sino de adecuar ésta, a la difícil escucha de sus necesidades legítimas en base al respeto por el proceso de desarrollo de su propio ritmo natural.

Yolanda González

Psicóloga clínica

Autora del libro “Amar  sin miedo a Malcriar”

Especialista y formadora en Prevención Infantil.

Presidenta de A.P.I.R.

www.yolandagonzalez-prevencion.com

yolanda.glezv@gmail.com

¿Qué pasa a los dos años?

¿Qué pasa a los dos años? Estivalitz Vegas2300-8486
La Prevención Infantil responde a un enfoque Bio-Psico-Social de la salud, y abarca desde el momento de la concepción hasta aproximadamente los 6 o 7 años de vida, época de constitución global del carácter. Este periodo reviste gran importancia, especialmente por dos razones:

- Por un lado hemos de tener en cuenta que ningún otro animal nace tan inmaduro como el ser humano (no puede desplazarse por si mismo, ni alimentarse sin ayuda, …), de hecho desde diferentes disciplinas se le considera, prácticamente durante todo el primer año de vida, como un feto extra-útero. Esto supone, además de un prolongado tiempo de dependencia natural para garantizar su salud futura a nivel físico, psíquico y emocional, una gran vulnerabilidad de esta primera época de la vida, que se divide en dos periodos críticos: Periodo Crítico Biofísico y Periodo Crítico Psíquico.

- Por otro lado muchas son las investigaciones en diferentes campos (medicina, sicología, sociología, antropología, …) que nos proporcionan datos acerca de la gran influencia que este periodo inicial tiene de cara a la salud futura de cada individuo en particular (a nivel físico, emocional y psíquico), y de la sociedad de la que forma parte en general.

Hemos dicho que en la formación del carácter diferenciamos dos periodos: Periodo Crítico Biofísico y Periodo Crítico Psíquico. Precisamente el límite entre ambos periodos lo marcan los dos años. La razón de ello tiene que ver con nuestro cerebro y sus tres estructuras cerebrales: El cerebro humano se divide en CEREBRO REPTILIANO, CEREBRO MAMíFERO y NEOCORTEX Leer el resto de esta entrada »

Un bombón para tí.

Jueves 4 de diciembre.monica20tesone1

Redactado por Mónica Tesone, psicóloga y miembro de la Comisión Asesora de la Lactancia Materna del Ministerio de Salud de Argentina :

 

“La sesion en el Palacio de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires debía haber comenzado antes, pero hay previas de negociaciones y discusiones que demoran el comienzo.
Cuando por fin, a las 18 h, los diputados entran al recinto, cada uno se encuentra en su banca, pegado al boton con el que deben votar las leyes, una hoja de papel con el logo de LLLI y dos bombones pegados con una inscripcion que dice: “UNO DE ESTOS BOMBONES FUE ENVUELTO EN UN BAÑO PUBLICO, UD. CUAL COMERIA?”.
Nadie entiende nada, todos se miran unos a otros y preguntan quiÉn les puso eso, se rien; nadie que no sea diputado o asesor parlamentario puede tener acceso a las bancas, y sin embargo ahí habia cientos de bombones desparramados por el salón.”

 

“Es una de las últimas sesiones del año, se tratan muchísimas leyes, declaraciones y resoluciones, solamente quienes habían participado de las discusiones previas en las Comisiones podían imaginarse de qué se trataba.
Por fin, cuando llega el momento, la diputada Victoria Morales Gorleri pide la palabra, y comienza preguntando a sus colegas: “UDS. COMERIAN EN EL BAÑO?”.
Su objetivo era mostrarles que con ese mismo problema lidian los miles de bebés que toman la mamadera que la mamá les dejó luego de un día de trabajo: leche materna que fue extraída en un baño publico, el lugar más contaminado de un puesto de trabajo.”

“Aplausos y vivas al finalizar el discurso, busco y miro las caras de los diputados, están todos impactados con las palabras de la diputada.”

“Horas después, por fin es el momento de la votación. Salí corriendo hacia el fondo del salón para juntarme con Mónica Cassis, lider de LLLArgentina que llegó ostentando una remera con el logo de LLL, y mi hijo Andy que viajó también 2 horas desde su trabajo para estar presente, cuando escuchamos 44 votos a favor….. SE APRUEBA LA LEY DE LACTARIOS, gritamos al unisono, aplaudimos, saltamos, volvimos a gritar, nos abrazamos, Mónica C. levantó la remerita que su hijo había usado hace años, esgrimiéndola como una bandera, con el logo de LLL y la frase “Mi mamá me dio la teta”.

“Después salimos al pasillo, y se acercaron la Diputada Victoria Morales Gorleri (autora del proyecto) y el resto de los colaboradores, y nos abrazamos, saltamos, gritamos, nos volvimos a abrazar, volvimos a gritar, sentí que tocaba el techo con mi cabeza!”

“Salí de allí muy emocionada, sigo muy emocionada cada vez que lo cuento, agradezco a todas y todos los que nos acompañaron en la tetada que organizamos en la legislatura para la SMLM, donde colaboraron muchísimo y estuvieron presentes, lo que ayudó a dar el empujón que faltaba para que al otro día se presentase el proyecto de ley sobre lactarios que hacia rato tenía elaborado.”

“Estos fueron meses de mucha tensión, stress, y discusiones para defender el proyecto en varias de las Comisiones de la Legislatura, y hubo momentos en que llegue a creer que no se iba a poder.”

“Pero por fin tenemos la ley de lactarios Morales Gorleri, por la cual los organismos públicos deberán contar con espacios limpios, especialmente acondicionados con una mesa, un sillón y una heladera para que las madres que trabajan no tengan que extraerse leche en el baño y puedan almacenarla en condiciones óptimas para que luego quien cuide a su bebé pueda darsela.”

“Y ahora vamos por más, tenemos que llegar a las empresas privadas, y tenemos que aumentar la licencia por maternidad.”

 

Mónica Tesone es Psicóloga clínica de Buenos Aires, Argentina. Terapeuta Familiar y de Pareja, Mediadora Familiar y en Educación. Hipnoterapeuta Ericksoniana. Miembro de la Comisión Asesora de Lactancia Materna del Ministerio de Salud de la Nación de Argentina. Asesora de la Comisión de la Mujer, Adolescencia e Infancia de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Docente de la Sociedad Argentina de Pediatria. Capacitadora del método de lactancia y amenorrea. Miembro del staff de la División Internacional de La Liga de la Leche. Y madre de 4 hijos.

Nace la revista CRIAR

Pincha a continuación para leerla:

La Asociación Criar con el Corazón lanza su revista en formato digital “CRIAR”. El primer número, un monográfico de 130 páginas sobre “El Apego”, aparecerá el dia 5 de Octubre, como celebración del Dia de la Lactancia Materna.

Madrid, España, Octubre 2008.-

La Asociación Española pro-crianza con apego Criar con el Corazón http://www.criarconelcorazon.org lanza su revista en formato digital “CRIAR” . Este primer número, un monográfico de 130 páginas sobre “El Apego”, estará disponible al público en general el dia 5 de Octubre, como celebración del Dia de la Lactancia Materna .

Esta publicación será un importante documento de consulta para padres y especialistas, con interesantes artículos de renombrados psicólogos, pedagogos, psiquiatras, sociólogos, doulas y asesoras de lactancia, entre los que mencionamos a Yolanda González, Ibone Olza, Helena Herrero, Mar Jimenez, Violeta Alcocer, Nuria Otero, Paca Moya, Ana Sánchez y muchos otros.

Tambien se ha contado con la ayuda de otras Asociaciones como El Parto es Nuestro, Proyecto Materna, Kanguras, Lactando (Murcia), Amamanta (Valencia), Amamantar (Asturias), Colectivo La Leche (Sevilla) y con la de empresas como Omio&mio, Libreria el Papiro y Jugarijugar.

Esta revista es gratuita, y podrá accederse a ella mediante el portal de la asociación y en diversos portales y asociaciones en España, México, Argentina y otros paises, todos ellos dedicados a la difusión de la crianza con apego, lactancia y parto respetado.

Se pretende lograr una publicación con un enorme respaldo científico en sus artículos, pero también con toda la experiencia y emoción de las familias comprometidas en la crianza con apego, que de este modo intentan acercarse a otros padres y madres que deseen aprender y compartir este camino.

Para mas información pueden comunicarse con:
Mireia Martin, Directora de la revista “CRIAR”
asociacion@criarconelcorazon.org
626 364728

Criar con el Corazón, Asociacion para una Crianza con Apego, Respeto y Empatía se crea en el 2005 y desde entonces realiza diferentes actividades dirigidas a las familias tanto de forma virtual como presencial. Los objetivos de la Asociación Criar con el Corazón son la defensa de un parto respetado, de la lactancia materna y de una crianza y educación que respeten las necesidades emocionales de los niños y sus ritmos madurativos.

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Listado de páginas colaboradoras
Páginas colaboradoras en las que encontrar la revista descargable a partir del 5 de Octubre:
http://www.tiavea.es
http://www.clau707.blogspot.com
http://www.atraviesaelespejo.blogspot.com
http://www.anaiseta.blogspot.com

http://ecohumanist.wordpress.com/

http://www.tartarouchos.blogspot.com
http://www.mspe.blogspot.com
http://www.proyectomaterna.es
http://www.kanguras.org

http://asociacionitaca.wordpress.com/

http://judit-doula.blogspot.com

http://www.rutygc.blogspot.com
http://www.omiandmio.com
http://www.criandoconamor.blogspot.com

http://montsegomezmunoz.blogspot.com/

http://andreiapaz.blogspot.com

http://alritmodelaaguja.forogratis.es

http://blog.tensiempreflores.com

http://www.instintomaternal.com
http://www.elmundodelarmandilio.blogspot.com

http://amagintzalactancia.iespana.es/

http://www.omiandmio.com

http://www.epysteme.org

http://amigoshomeschoolers.blogspot.com/

http://www.devysolecitodeamor.blogspot.com
http://www.multilacta.org
http://www.misgeminis.es

http://www.criarconapego.com/

http://www.partorespetado.foroportal.es/

http://www.laserrada.orgwww.criandocreando.com

http://mamateta.wordpress.com/munecas-de-fieltro-lanctantes/

http://degorditosbrujitasydemashistorias.blogspot.com/

http://laenterada.blogspot.com/

Amor de madre, ¿sólo química?

Las hormonas mandan en el cariño que las parturientas tienen por sus hijos, pero factores sociales como la pobreza extrema pueden alterar ese proceso biológico .

Las madres quieren a sus hijos. Pero ¿por qué a veces resulta que ese absoluto no lo es tanto, como demuestra el fenómeno, universal y atemporal, de los abandonos? ¿De qué está hecho el vínculo madre-hijo? Los científicos le prestan cada vez más atención. Están averiguando cómo se establece, qué papel juega en el desarrollo y si deja huellas en el futuro adulto. Y ¿qué pasa con los padres? De fondo está el debate eterno de cuánto en nuestro comportamiento es biológico y cuánto cultural. La respuesta es: mucho más de lo que creemos -y esto vale para lo biológico y para lo cultural-.

El amor, ya se sabe, es pura química. O pura biología. Los neurobiólogos conocen ya varios ingredientes, como la hormona oxitocina y los opiáceos, que intervienen en lo que ellos llaman apego, y saben en qué áreas cerebrales actúan. Por ejemplo en los circuitos de recompensa, que nos hacen querer más de lo que nos da placer. La cosa es simple hasta el punto de que sin estas hormonas no hay amor. Ni amor materno, ni de pareja. El cóctel químico cambia más o menos en cada caso, pero siempre está ahí. La conducta humana, incluso en rasgos tan personales como la generosidad, la confianza o la capacidad de amar, depende de unas cuantas moléculas.

La mencionada oxitocina, en concreto, parece ser una auténtica bomba de emociones positivas. En los últimos años se ha demostrado su importancia en la sociedad y la familia, tanto en animales como en humanos. Hace tres años el grupo de Paul Zak, director del Centro para Estudios Neuroeconómicos, en California (EE UU), vio que si rociaba con oxitocina a varios voluntarios, éstos se volvían mucho más dispuestos a confiar su dinero a un extraño. Y funcionaba sólo entre personas, no cuando se trataba de invertir por ordenador. También es reciente el hallazgo de que el distinto comportamiento familiar de dos especies de roedores, por lo demás muy similares, se debe a la oxitocina y a otra hormona similar, la vasopresina. La especie que vive en llano crea relaciones monógamas largas para cuidar a las crías, mientras que en la de montaña hay mucha promiscuidad y los machos pasan de la prole. Las primeras tienen muchos más receptores de oxitocina y vasopresina que las de montaña.

Es decir, que “la oxitocina es el pegamento de la sociedad, tan simple y tan profundo”, ha declarado Zek, cuyo trabajo ha publicado Nature. Los opiáceos, por su parte, son los encargados de mantener la conducta y de hacernos en cierto modo adictos al afecto. Varios trabajos han demostrado que los ratones sin receptores de opiáceos no muestran preferencia por sus madres. Y al contrario, cuando a crías de rata sanas se las separa de sus madres son los opiáceos y la oxitocina lo que calma su ansiedad.

Pero, volviendo al vínculo materno-filial, ¿en qué momento producimos las personas más oxitocina? No es difícil adivinarlo: en el orgasmo, en las interacciones sociales placenteras y durante el parto y la lactancia. Así que el amor materno empieza a fraguarse muy pronto, a base de hormonas. No en vano la Organización Mundial de la Salud recomienda hoy que el recién nacido sano y su madre estén juntos -la observación del bebé “no justifica la separación”, dice la OMS-, y que la lactancia sea “inmediata, incluso antes de que la madre abandone la sala de partos”.

La mayoría admite hoy que hay un periodo sensible inmediatamente después del parto, en el que el recién nacido está tan receptivo al olfato y al tacto que, colocado sobre el cuerpo de su madre, puede llegar él solo al pezón y empezar a chupar. En cuanto a la madre, para ella el bebé es una máquina de producir sonidos, caricias y olores que disparan su neuroquímica del amor. Basta que el bebé chupe los pezones para que ella produzca oxitocina y prolactina. Y el pequeño no sólo busca comida. Harry Harlow -para muchos un torturador de animales- demostró en los sesenta que los bebés de mono prefieren madres falsas de cálido paño incapaces de alimentarlos a otras con biberón hechas de alambre.

“El recién nacido es un mamífero que necesita el contacto con la madre que lo acaba de parir. Tiene que sentir su olor, su tacto, escuchar su voz”, dice Gema Magdaleno, matrona del hospital La Paz, en Madrid. “Lo antinatural es separarles. La madre y el hijo son dos desconocidos que necesitan reconocerse, es algo muy animal. En ese primer momento comienza la impronta”. En La Paz están empezando a implantar el método piel con piel cuando el niño nace sin problemas: tras una inspección rápida el bebé sano es colocado desnudo junto a su madre y suben juntos a la habitación en la misma cama. “Las madres están mucho más satisfechas. Y en los recién nacidos hay síntomas físicos clarísimos: no lloran, respiran más tranquilos, buscan la mirada de su madre, tienen movimientos más armónicos y comienzan antes a mamar. Lo raro es que a estas alturas haya que explicar algo obvio”, dice Magdaleno.

No siempre fue tan obvio. Con la medicalización de los partos -que trajo un gran descenso en la mortalidad infantil- también se impuso el uso de nidos, y pareció olvidarse un comportamiento madre-hijo que millones de años de evolución han seleccionado para promover la supervivencia de una cría que nace muy inmadura. Ha habido que redescubrir la importancia del contacto para que métodos como el piel con piel se vayan imponiendo con mayor o menor rapidez.

En España parece que con menor. “En muchos hospitales españoles aún se tarda mucho en poner a los hijos con sus madres”, dice Ibone Olza, psiquiatra infantil del hospital Puerta de Hierro y miembro de la campaña Que no os separen (www.quenoosseparen.info) que promueve el piel con piel, también en prematuros.

El problema es más grave con los niños que no nacen sanos, y que quedan ingresados cuando “no han llegado aún a hilvanar los sentimientos padre-madre-hijo”, explica Carmen Pallás, jefa del Servicio de Neonatología del hospital 12 de Octubre. Sólo 8 de 83 unidades neonatales españolas dejan entrar libremente a los padres, dice Pallás: “La mayoría restringen las visitas de forma drástica, en algunos casos impidiendo cualquier tipo de contacto a lo largo de todo el ingreso. La relación padres-niño puede verse seriamente distorsionada en estos casos”. En el 12 de Octubre hay voluntarios, a menudo personal del propio hospital, que practican el piel con piel con bebés que, por distintos motivos, no pueden ser visitados por sus padres. Los beneficios de esta práctica se consideran probados.

Ahora bien, ¿qué pasa cuando el vínculo no puede establecerse en el nacimiento? ¿Qué pasa en las cesáreas? ¿En los niños adoptados? “El momento en torno al parto es una oportunidad muy buena, pero lo bonito es que hay muchas más. Los padres de niños adoptados establecen vínculos muy intensos con sus hijos”, responde Olza. “Los niños tienen una plasticidad enorme. Incluso si traen secuelas, su capacidad de superación cuando tienen unos padres que los quieren es maravillosa”.

Eso que muchos niños con secuelas deben superar es la muesca cerebral de la indiferencia. Un estudio hace tres años descubrió que niños que habían pasado sus primeros años en orfanatos de la Rumania de Ceausescu respondían con menos oxitocina de lo normal a sus madres adoptivas. También se ha visto que los niños que no han podido establecer vínculo alguno con un cuidador tienen a menudo síntomas propios del autismo. Y es que hoy se sabe que la explosión bioquímica del apego moldea el cerebro y deja su firma en la vida adulta.

“En la última década el estudio del desarrollo del cerebro ha dado evidencias incuestionables sobre la importancia de los afectos y la formación del vínculo del recién nacido”, explicó la neurobióloga chilena Eugenia Moneta en una reciente charla en el hospital del Niño Jesús, en Madrid. “El desarrollo del cerebro depende de interacciones externas, en particular las relaciones de afecto con los cuidadores. Estos aspectos afectivos moldean las redes neuronales”. Pero esta experta recuerda también que, al margen de cuándo empiece, el apego se construye toda la vida.

Hasta aquí, el inmenso poder de la biología. Pero entonces, ¿por qué a veces falla? En la Comunidad de Madrid (CAM), cada año entre 30 y 40 madres dan sus bebés en adopción tras parirlos en hospitales -se llaman renuncias hospitalarias-. Y anualmente se dan unos tres abandonos en la calle, que se sepa. En la Comunidad Autónoma de Madrid dicen que estos datos no han variado en los últimos años. En Cataluña hubo 54 renuncias hospitalarias en 2007, 57 en 2006 y 43 en 2005; un bebé fue encontrado en la calle en ese periodo. Cada comunidad tiene sus datos. Y no parece que el fenómeno aumente sino más bien al contrario.

En cualquier caso el abandono no es algo nuevo, a pesar de que varias ciudades europeas han instalado buzones-bebé. La antropóloga estadounidense Sarah Blaffer Hrdy habla en El pasado, presente y futuro de la familia humana de miles de niños abandonados en instituciones de París en torno a 1780. Investigadores del Instituto de Economía y Geografía (IEG) del CSIC dicen que Madrid no era muy distinto. En 1812 entraron en la inclusa madrileña 1.800 niños abandonados, y murieron todos. “A lo largo del primer tercio del siglo XX esa cifra se mantuvo entre 1.300 y 1.500 niños cada año, de los que morían el 62%”, explica la doctoranda del Instituto de Economía y Geografía Bárbara Revuelta.

¿Qué pasó en esa época con el instinto maternal? Datos como los anteriores han hecho que muchos nieguen su existencia, y devuelvan el peso a la sociedad. “La maternidad entraña una decisión, no es exclusivamente biológica. Empieza con una aceptación, un deseo, de cuidar un niño”, ha dicho otra antropóloga, Nancy Scheper-Hughes, que estudió una localidad brasileña muy pobre donde las madres dejaban morir a algunos de sus hijos.

Antropólogos, trabajadores sociales e historiadores identifican elementos comunes en los abandonos: falta de recursos y, sobre todo, de apoyo del entorno social o familiar. ¿Va a resultar al final que el entorno social gana la partida a la biología? Blaffer Hrdy no se resigna a ello, y compara a los humanos con los tamarinos. En estos primates los machos son indispensables para cuidar la prole, hasta el punto de que cuando no están disponibles la madre puede abandonar las crías. Lo social, entonces, se integra en la biología: la madre sabe que si trata de cuidar sola a las crías ella misma morirá, algo fatal para la evolución, que no selecciona esa conducta.

Publicado en El País.

Autorregulación y Lactancia, por Estíbalitz Vegas Gonzalez

Reich formuló su Teoria de la Autorregulación en oposición al psicoanálisis y su Teoría de la Frustración. Según la Teoría de la Frustración para que un niño avance en su desarrollo es necesario frustrarte, porque sino, no pasaría a la etapa siguiente, se quedaría siempre atascado en el Principio del Placer y no accedería al Principio de Realidad. Según OTTO FENICHEL, psicoanalista, es necesario “enseñar al adulto la conducta apropiada” porque “los instintos pueden ser peligrosos” y necesitan de un control por parte del exterior. Es por ello que los psicoanalistas, aunque varían en cuanto al tiempo recomendado de lactancia, hablan siempre de un destete precoz (dentro del primer año de vida). Por ejemplo, WINNICOT recomienda el destete en torno a los 9 meses. La Teoría de la Frustración parte de la idea de que los niños no saben y hay que enseñarles, hay que marcarles el camino para que lleguen a ser seres sociales, a dormir correctamente, a comer lo debido… Estas ideas están detrás de la mayoría de las costumbres en torno a la crianza que vemos a nuestro alrededor. En el fondo hay una desconfianza hacia el niño, se piensa que si se respetan sus necesidades no va a ser capaz de ser autónomo, no podrá salir de la fusión.
Sin embargo, en la práctica se observa que cuanto más placer ha podido disfrutar un niño, más creativo se muestra, más alegre, con mas capacidad para salir de situaciones negativas, para reivindicar lo positivo, para ser sociable… Para lograr la independencia es necesario un largo periodo de dependencia, que no interesa a nuestra sociedad.
Reich, que fue también en su inicio psicoanalista, se separó con el tiempo de las ideas de Freud.
Hasta entonces el psicoanálisis ortodoxo había observado tan sólo lo que en su época era habitual.
Reich tiene en cuenta también los datos aportados por los estudios antropológicos (Iviatínowsky…), a través de los que conoce otros tipos de crianza y sociedades. También sus descubrimientos en su labor como terapeuta le llevan a separarse del psicoanálisis tanto en su forma de trabajar como en la explicación del origen de los problemas (además, en el trabajo en terapia con adultos puede verse con claridad lo que no hay que hacer con los niñ@s). Posteriormente Reich también amplió sus investigaciones con la observación del desarrollo de niñ@s en ausencia de intervenciones externas innecesarias y en condiciones idóneas, para tener mas datos acerca del niño sano (hasta entonces sólo se había prestado atención a los posibles trastornos y alteraciones, al niño enfermo, y no al sano).
La Autorregulación es la capacidad, presente en todos los seres vivos (unicelulares y pluricelulares), de regular espontáneamente las propias funciones vítales, de conectar con las propias necesidades básicas y buscar su satisfacción. Por necesidades básicas entendemos no me refiero a actividad genital exclusivamente, sino a la sexualidad en un sentido amplio, a todo lo relacionado con el placer) y la vivencia de seguridad afectiva (ej.: llevar a los bebes en brazos era una necesidad primaria para defenderlos de los depredadores). Es decir, como seres vivos que somos, nacemos con la capacidad de saber qué es lo que nos da placer, seguridad, lo que nos nutre, lo que necesitamos dormir… y de dar los pasos necesarios para lograrlo. Todas estas cosas no se aprenden, ya las sabemos, y cambian en función del nivel de maduración. Y desgraciadamente, si esta capacidad de autorregulación no se puede ejercer debido a intervenciones extenores, se puede perder.
Autorregulación es algo que viene de dentro, y se opone a “Educación”, que es algo que viene de fuera.
Pues bien, en el inicio de la vida extra-uterina, la lactancia materna es el medio a través del cual los bebés cubren todas las necesidades primarías mencionadas: les proporciona alimento, seguridad, afecto, placer y descanso (los bebés en general se duermen al pecho).
Tanto la OMS como UNICEF recomiendan un mínimo de 6 meses de lactancia exclusiva a demanda, y un minimo de dos años de lactancia combinada con otros alimentos. La lactancia materna compensa la inmadurez de su sistema inmunológico y es sin duda el mejor alimento para el bebé, que se adapta además a sus necesidades cambiantes. Cualquier leche de fórmula no hace sino intentar imitar a la materna. Además la leche materna no es siempre exactamente igual: la del inicio contiene más agua, la que viene a continuación más cantidad de proteínas y la del final es más grasa.
Esto hace posible que el bebé pueda regular su ALIMENTACIÓN a través de la duración de sus tomas, del tiempo que pasa sin mamar mamando de un pecho o de los dos… siempre que no introduzcamos elementos extraños (chupete, biberón…) o intentos de control extemo (reloj…).
Además como la producción de leche materna se origina en función de la succión, nos encontramos con que cada madre produce la cantidad de leche que su hijo, y no otro (todos somos distintos), necesita. Si sus necesidades de nutrientes se incrementan, mamará mas frecuentemente una temporada hasta lograr un nuevo equilibrio.
La lactancia materna también produce PLACER. En el inicio de la vida la boca es el lugar del cuerpo mas cargado energéticamente. El bebé, cuyo desarrollo es céfalo-caudal (es decir, madura primero sus ojos, su boca… después sus brazos y mitad superior del cuerpo… y por último sus piernas ya cercano al año de vida), se relaciona con su entorno principalmente a través de la boca. A través de la boca conoce el mundo y su propio cuerpo (primero los dedos, las manos, luego los pies… y poco a poco cualquier otra parte del cuerpo u objeto al que pueda tener acceso), y esta experimentación le produce placer. En palabras de Michel ODENT, “La sexualidad es un todo, en todos los episodios de la vida sexual, nacimiento, lactancia… son las mismas hormonas (oxitocina, prolactina, endorfinas, adrenalina) las que están implicadas y el mismo escenario el que se reproduce”. De hecho, cuando la lactancia es satisfactoria, pueden observarse en bebés muy pequeños orgasmos orales (los bebés se sonrojan, los labios comienzan a temblar, los ojos se entornan y acaban relajados y dormidos), que en un inicio los médicos confundieron con ataques epilépticos. Desde el punto de vista Reichiano, el orgasmo es el medio a través del cual regulamos la energía de nuestro organismo, evitando que se acumule energía que podría producir con el tiempo enfermedades.
La lactancia materna también debiera producir placer en las madres (y en muchas mujeres es así), y es precisamente el motivo por el cual se mantiene la lactancia en otras especies mamíferas, es lo que “motiva” a las hembras a amamantar). Los motivos que han llevado a que muchas mujeres no sientan el amamantamiento como una experiencia placentera, e incluso en muchos casos sea vivido como algo incómodo, desagradable o incluso doloroso, es un tema que nos llevaría mucho tiempo y que se relaciona estrechamente con el tipo de sociedad en el que vivimos y el modo en que hemos sido criadas.
Por lo tanto, como relación sexual que es, son muy importantes las condiciones en las que se da de mamar. Es necesario un marco de intimidad en el que la madre y el bebé puedan mirarse relajadamente a los ojos y disfrutar del momento. Una vez más nos encontramos con que todo en la naturaleza está muy bien pensado, porque los bebés comienzan a enfocar rudimentariamente a una distancia de unos 20 cm, precisamente la distancia que separa los ojos de la madre de los del bebé en la posición de amamantamiento. Por eso una madre que mira amorosamente a su hij@ mientras lo amamanta, previene, tal como afirma Federico Navarro, durante los primeros 15 días de vida el astigmatismo, y durante los primeros meses la miopía.
De hecho, lo primero que hace un bebé al nacer, si el ambiente es lo suficientemente tranquilo y las luces no demasiado potentes, es buscar los ojos de su madre. Busca los ojos de su madre y después su pecho. El mejor momento para comenzar la lactancia es dentro de la primera hora de vida, cuando el instinto de succión es más fuerte. En ese momento la lactancia no se inicia por hambre (por necesidad de nutrientes), sino por una búsqueda de placer y SEGURIDAD. El bebé acaba de estar unido a través de! cordón umbilical a su madre hasta ese mismo momento, por lo que no puede tener hambre. Además, aunque tuviera hambre el calostro no podría saciarle porque, aunque cumple una función muy importante a nivel inmunitario, el calostro no tiene apenas calorías. El contacto de la boca y el pezón y el contacto ocular vienen a sustituir la unión entre la madre y el bebé que durante el embarazo se ha producido a través del cordón umbilical. Por eso proporciona también seguridad. Su madre (sus sonidos, su presencia) es lo único que conoce y su mundo se ampliará muy poco a poco a través de ella. Los bebés necesitan mucho contacto, y ante cualquier susto es lo que les devuelve la calma. La teta es el recurso mas útil para calmar a un bebé (si la madre está calmada, claro) y el mas recomendable, porque un bebé, especialmente durante el primer año de vida, se ve desbordado por sus emociones para las que aun no tiene filtro ni defensa ninguna (asi será hasta que el neocórtex se ponga en funcionamiento con la aparición del lenguaje…). En palabras de OSTERREICH: “las emociones infantiles, mientras duran, ocupan toda la “escena psíquica”, y no dejan sitio para otros elementos; de ahí su carácter total y absoluto”.
¿Y por qué los bebés necesitan tanto contacto? Los cachorros de cualquier otra especie tienen desde muy pronto diversos recursos con los que defenderse: unos vuelan, otros tienen pinchos, otros veneno, otros se camuflan, otros corren… En cambio, dada la inmadurez del bebé humano y el largo tiempo en que ésta permanece, la especie humana ha tenido que desarrollar otros recursos para poder sobrevivir. El recurso que ha desarrollado nuestra especie es el vínculo. BOWLBY fue el primer autor que comenzó a investigar sobre el tema y su Teoría del Vínculo es el resultado de ello.
El vinculo es un lazo establecido entre dos personas que garantiza la supervivencia de la especie, ya que supone la tendencia natural a lograr y mantener un cierto grado de proximidad corporal con respecto a la figura de apego. La primera hora de vida, tal como afirma MICHEL ODENT, es un momento crítico en el que hay una impronta hormonal que favorece después el vínculo. También hemos dicho que es el momento crítico para el inicio de la lactancia (una casualidad más). Pero el vínculo no es algo inmediato, sino que a partir de aquí hay que ir fomentándolo. El contacto corporal tan estrecho que supone la lactancia, así como las hormonas que se producen durante ella (por ej.: la oxitocina es conocida también como la hormona del amor y la producción de endorfinas hace más probable que la madre y el bebé deseen permanecer juntos) favorecen el establecimiento de un vínculo seguro.
En realidad cuando hablamos dei Vinculo, hablamos de seguridad, pero también y sobre todo de AFECTO. Afecto y seguridad son dos palabras que en las primeras etapas de la vida son prácticamente inseparables. Un niño que se siente querido es un niño que se siente seguro. De la misma manera que no tiene sentido mirar al reloj para ver si es el momento de dar un abrazo, tampoco tiene mucho sentido mirar al reloj para decidir si amantamos al bebé o no. Si nuestra pareja nos pide un beso, no creo que nos daría por decirle, “no, que te acabo de dar uno hace 5 minutos”.
La lactancia a demanda va generando una confianza básica en la vida (mis necesidades son atendidas, el mundo es un lugar agradable) y en uno mismo (“de mi depende, yo valgo” o “de mi no depende, y yo no valgo nada”) que suponen el fundamento de la autoestima. Un niño amamantado a demanda con contacto será confiado, sin alto nivel de ansiedad, y buscará la relación con el otro llegado el momento.
Otra de las necesidades básicas de los bebés es el descanso, y si se lo permitimos, los bebés prefieren dormirse al pecho. Este dormirse en la teta no es un capricho, sino que forma parte de los mecanismos de supervivencia de nuestra especie. Un bebé para sobrevivir necesita de su madre, asi que no puede permitirse el lujo de quedarse dormido en cualquier parte. Si se “despiertan” de vez en cuando es también para comprobar que su madre permanece por allí. Necesita tener la seguridad de que su madre está cerca para velar su sueño, sino fuera así los depredadores hubieran acabado con los cachorros humanos en un santiamén.
Otra cuestión es ¿hasta cuando? Como decía al inicio, se recomienda un mínimo de dos años de lactancia, pero la verdad es que los dos años son una época difícil para añadir cualquier cambio importante (destete, la llegada de un hermanito…) a los que ya se dan de por sí (vuelta a la madre, control de esfínteres, comienzo del lenguaje, aparecen los rudimentos del pensamiento racional…).
YOLANDA GONZÁLEZ recomienda llevar a cabo el destete cercano a los 3 años porque es mucho mas sencillo. A esta edad la etapa oral finaliza y la succión pasa de ser una necesidad a un placer, que además va perdiendo su fuerza frente a otros placeres (masturbación, juegos sexuales con otros niños) que a partir de ahora tomarán protagonismo siempre que su entorno lo permita. Sin embargo, la lactancia puede aun continuar. Diversos estudios que hacen extrapolaciones a partir de otros mamíferos teniendo en cuenta diversos factores (momento de la salida de los dientes definitivos, peso alcanzado en relación a la del adulto…) sitúan el fin de la lactancia en tomo a los 6 años.
Resumiendo: La alimentación no es el motivo por el cual la lactancia se inicia, ni tampoco después es su única función. La lactancia proporciona, además de nutrientes, placer y una vivencia de seguridad afectiva. Además la lactancia y otros procesos madurativos se ven estrechamente relacionados y recíprocamente potenciados, permitiendo y favoreciendo la autorregulación de muchos procesos madurativos (desarrollo sensorial, desarrollo psicomotor, influencia de la succión en el sistema cráneo-sacral…).
De todas maneras creo que amamantar a un bebé no puede ser algo impuesto desde fuera, y hay algunos casos en que puede incluso ser contraproducente si ciertos conflictos personales no han podido ser resueltos.

Bibliografía
ASOCIACIÓN “ZELAUN”, 1as Jornadas de parto Natural: ¿.Utopía o Realidad?.Donosti, Marzo,
2000.
BAKER, Elsworth F.; “El concepto de autorregulación”
BAKER, Elsworth F.; “El desarrollo emotivo. Zonas erógenas y estadios libidinales:fase oral”
BOWLBY, J.; Vínculos afectivos: Formación, desarrollo y perdida. Ed. Moraía, 1995.
BOWLBY, J.; “Semejanzas y diferencias con respecto a las que se observan en los primates
subhumanos”. Cap. XI, La separación afectiva. Ed. Morata
FENICHEL, Otto; “Profilaxis”, Teoría Psicoanalitica de las neurosis
GONZÁLEZ VARA, Yolanda; “Salud, prevención y autorregulación”. “Energía, carácter
y sociedad”, Vol. 8 (2), Nov.- Mayo 1990
GONZÁLEZ, Carlos; “Mi niño no me come”. Ed. Temas de Hoy /Ser Padres
GONZÁLEZ, Yolanda; Apuntes del curso “Salud y Prevención Infantil”, Donostia, 2001.
GONZÁLEZ, Yolanda; “La oralidad como proceso psicoafectivo”. “Energía, carácter y sociedad”,
volúmenes 12 y 13, 1994-1995.
GONZÁLEZ, Yolanda; “El llanto y las expresiones emocionales durante el primer año de vida”
LIEDLOFF, Jean; El concepto del continium. En busca del bienestar perdido
ODENT, Michel; El bebé es un mamífero, Ed. Mándala
OSTEREICH, P.; “La edad del bebé”. Psicología infantil. Cap. II
PINUAGA, Maite S.; “W. Reich.’ Hacia el niño sano”. “Energía, Carácter y Sociedad”, Vol. 5, n”s 1
y 2, Publicaciones Orgón, Valencia, 1987
ROYAL COLLEGE OF MIDWIVES; Lactancia materna. Manual para profesionales. Londres,
1991
SÁNCHEZ M. Y SERRANO, X.; Ecología infantil y maduración humana, Ed. Orgón, Valencia,
1997.
SERRANO, Xavier; Contacto-vínculo-separación. Sexualidad y autonomía yoíca, Ed-
Orgón, Valencia, 1994.
SMALL, Mederith F.; Nuestros hijos y nosotros, Ed. Vergara, Argentina, 1999.
WINNICOTT, W.; “El destete”. Cap. XII, Conozca a su niño

Escrito por Estíbalitz Vegas Gonzalez.

Fotos del Encuentro de Lactancia Materna

El sábado 21 de Junio realizamos un encuentro de Lactancia Materna en la Plaza de la Barrera de Castro Urdiales.

Fue un encuentro de carácter festivo, por el simple placer de encontrarnos, dar de mamar, compartir experiencias y pasar un rato agradable.

Pero además esperamos que haya servido como un pequeño acto para promocionar los beneficios de la lactancia materna para todos los bebés y niños pequeños, sus madres y la sociedad en general.

Contamos con posters y folletos informativos, y respondimos dudas a las madres que se nos acercaron, incluso surgieron otros temas de crianza y parto, y disfrutamos hablando de ellos, de tipos de portabebés tradicionales, dar de mamar en ellos o cómo utilizarlos de la mejor manera.

Y aquí os dejamos unas cuantas fotos, esperamos que las disfrutéis.

 

 

Encuentro de Lactancia Materna

El próxima día 21 de Junio, Ítaca, por una crianza y educación respetuosas, organizará un encuentro de lactancia materna aprovechando las fiestas de Castro Urdiales.

El encuentro tendrá lugar en la plaza de La Barrera, a las 18 hs.

¡Os esperamos!.

Lactancia Materna Exclusiva los primeros 6 meses y complementando con otros alimentos como mínimo 2 años.

¿POR QUÉ LACTANCIA MATERNA?
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La leche materna es el mejor alimento que una madre puede ofrecer a su hijo recién nacido. No solo considerando su composición sino también en el aspecto emocional ya que el vínculo afectivo que se establece entre una madre y su bebé amamantado constituye una experiencia especial, singular e intensa. Existen sólidas bases científicas que demuestran que la lactancia materna es beneficiosa para el niño, para la madre y para la sociedad, en todos los países del mundo.

La leche materna contiene todo lo que el niño necesita durante los primeros meses de la vida. Protege al niño frente a muchas enfermedades tales como catarros, bronquiolitis, neumonía, diarreas, otitis, meningitis, infecciones de orina, enterocolitis necrotizante o síndrome de muerte súbita del lactante, mientras el bebé está siendo amamantado; pero también le protege de enfermedades futuras como asma, alergia, obesidad, enfermedades inmunitarias como la diabetes, la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa y arterioesclerosis o infarto de miocardio en la edad adulta y favorece el desarrollo intelectual.

Los beneficios de la lactancia materna también se extienden a la madre. Las mujeres que amamantan pierden el peso ganado durante el embarazo más rápidamente y es más difícil que padezcan anemia tras el parto, también tienen menos riesgo de hipertensión y depresión postparto. La osteoporosis y los cánceres de mama y de ovario son menos frecuentes en aquellas mujeres que amamantaron a sus hijos.

Desde otro punto de vista, la leche materna es un alimento ecológico puesto que no necesita fabricarse, envasarse ni transportarse con lo que se ahorra energía y se evita contaminación del medio ambiente. Y también es económica para la familia, que puede ahorrar cerca de 100.000 pts. en alimentación en un año. Además, debido a la menor incidencia de enfermedades, los niños amamantados ocasionan menos gasto a sus familias y a la sociedad en medicamentos y utilización de Servicios Sanitarios y originan menos pérdidas por absentismo laboral de sus padres.

Por todas estas razones y de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Academia Americana de Pediatría (AAP), el Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría recomienda la alimentación exclusiva al pecho durante los primeros 6 meses de la vida del niño y continuar el amamantamiento junto con las comidas complementarias adecuadas hasta los 2 años de edad o más.”

Asociaición Española de Pediatría: http://www.aeped.es/

"La Lactancia Salvaje". Por Laura Gutman.

La mayoría de las madres que consultan por dificultades en la lactancia están preocupadas por saber cómo hacer las cosas correctamente, en lugar de buscar el silencio interior, las raíces profundas, los vestigios de femineidad y un apoyo en el varón, en la familia o en la comunidad que favorezcan el encuentro con su esencia personal.

La lactancia genuina es manifestación de nuestros aspectos más terrenales, salvajes, filogenéticos. Para dar de mamar deberíamos pasar casi todo el tiempo desnudas, sin largar a nuestra cría, inmersas en un tiempo fuera del tiempo, sin intelecto ni elaboración de pensamientos, sin necesidad de defenderse de nada ni de nadie, sino solamente sumidas en un espacio imaginario e invisible para los demás.

Eso es dar de mamar. Es dejar aflorar nuestros rincones ancestralemente olvidados o negados, nuestros instintos animales que surgen sin imaginar que anidaban en nuestro interior. Y dejarse llevar por la sorpresa de vernos lamer a nuestros bebés, de oler la frescura de su sangre, de chorrear entre un cuerpo y otro, de convertirse en cuerpo y fluidos danzantes.

Dar de mamar es despojarse de las mentiras que nos hemos contado toda la vida sobre quienes somos o quienes deberíamos ser. Es estar desprolijas, poderosas, hambrientas, como lobas, como leonas, como tigresas, como canguras, como gatas. Muy relacionadas con las mamíferas de otras especies en su total apego hacia la cría, descuidando al resto de la comunidad, pero milimétricamente atentas a las necesidades del recién nacido.

Deleitadas con el milagro, tratando de reconocer que fuimos nosotras las que lo hicimos posible, y reencontrándonos con lo que haya de sublime. Es una experiencia mística si nos permitimos que así sea.

Esto es todo lo que se necesita para poder dar de mamar a un hijo. Ni métodos, ni horarios, ni consejos, ni relojes, ni cursos. Pero sí apoyo, contención y confianza de otros (marido, red de mujeres, sociedad, ámbito social) para ser una misma más que nunca. Sólo permiso para ser lo que queremos, hacer lo que queremos, y dejarse llevar por la locura de lo salvaje.

Esto es posible si se comprende que la psicología femenina incluye este profundo arraigo a la madre-tierra, que el ser una con la naturaleza es intrínseco al ser esencial de la mujer, y que si este aspecto no se pone de manifiesto, la lactancia simplemente no fluye. No somos tan diferentes a los ríos, a los volcanes, a los bosques. Sólo es necesario preservarlos de los ataques.

Las mujeres que deseamos amamantar tenemos el desafío de no alejarnos desmedidamente de nuestros instintos salvajes. Solemos razonar, leer libros de puericultura y de esta manera perdemos el eje entre tantos consejos supuestamente “profesionales”.

Hay una idea que atraviesa y desactiva la animalidad de la lactancia, y es la insistencia para que la madre se separe del cuerpo del bebé. Contrariamente a lo que se supone, el bebé debería ser cargado por la madre todo el tiempo, incluso y sobre todo cuando duerme. La separación física a la que nos sometemos como díada entorpece la fluidez de la lactancia. Los bebés occidentales duermen en el moisés o en el cochecito o en sus cunas demasiadas horas. Esta conducta sencillamente atenta contra la lactancia. Porque dar de mamar es una actividad corporal y energética constante. Es como un río que no puede parar de fluir: si se lo bloquea, desvía su caudal.

Dar de mamar es tener el bebé a upa, todo el tiempo que sea posible. Es cuerpo, es silencio, es conexión con el submundo invisible, es fusión emocional, es locura.

Sí, hay que volverse un poco loca para maternar.

Laura Gutman http://www.crianza.com.ar/

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