¡Bienvenido Felipe!

Hoy fuimos a conocer a un nuevo sobrino-nieto del abuelo de las peques, ¡es tan lindo! ¡tan tierno!.

Nació hace justo 6 días, pero no quisimos ir hasta hoy para darles intimidad, además con la erupción de Maite no queríamos ir, ninguno de la familia, hasta asegurarnos que no fuera contagiosa.

Esta mañana llamamos y preguntamos si les apetecía una visita, preparamos el regalito: ¡una bandolera!, y allí nos fuimos, a conocer a Felipe.

Al llegar la mamá le estaba cambiando el pañal, en cuanto terminó se lo ofreció a mi madre para sostenerlo mientras ella recogía el pañal y lo llevaba a tirar.

Las 4 lo mirábamos embelezadas, ¡qué ternura!, tan suave, tan perfecto, con esos ojazos azules que seguramente seguirán así, como los de su mamá.

Le entregamos la bandolera y, como no había visto antes ninguna, primero me lo puse yo, ¡qué recuerdos!, en esos momentos notas lo grandes que están tus niñas… mi cangurita menor ya ha cumplido 3 años y para mí ayer mismo era así de pequeña, acurrucada en su bandolera…

Apenas me lo puse, en vertical,  se quedó tranquilo, a gusto en el que será su nuevo “trapito”, pero, en muy poco, comenzó a buscarme el pecho, claro, ¡aún doy de mamar!, ¿habrá olido a leche?.

Comencé a moverme como hacía con mis “cachorras” y enseguida pareció quedarse casi dormidito, qué paz trasmitía… Había pasado tiempo desde la última mamada y pronto comenzó a buscar otra vez por lo que  le dije a su mamá y ella enseguida le ofreció su pecho.

Se cogió sin dudarlo, con una destreza de un bebé de meses, ¡qué placer ver a un bebé mamando feliz!, poco a poco se fue quedando dormidito hasta rendirse completamente y soltarse del pecho saciado.

Y allí se quedó, mientras hablábamos y mateábamos, dormido en brazos de su mamá, tranquilo y feliz.

Como pronto tendríamos que marcharnos su mamá me pidió ponerlo en la bandolera ¡me encanta cuando ellas mismas lo proponen!. Nos levantamos las dos, cogí la bandolera, la preajusté más o menos a su medida y le ayudé a ponerla, dejando que ella misma acomodara a su bebé.

Se lo colocó con muchísima soltura, la ajustó a su gusto y enseguida se sintió cómoda.

Y así los dejamos, él con sus 6 días dormidito en su bandolera y ella feliz con su bebé pegadito a su pecho. No sé si alguna vez os ha pasado, pero a mí esa imagen me llena de algo muy especial.

Antes de volvernos a España espero volver a verla, es una familia encantadora, y espero que sigan así, disfrutándose mucho los dos, y disfrutando de su bandolera tanto como nosotras disfrutamos a las nuestras.

¡Bienvenido Felipe! y muchas felicidades para sus papás y hermanos.

Sol.

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2 comentarios to “¡Bienvenido Felipe!”

  1. Luisina Says:

    Qué lindo Felipe!! felicidades para esa familia 🙂
    Maite ya está mejor?
    Pensé que tal vez nos podríamos juntar el miércoles que viene a la tarde 😉 ¿Te parece? Si no, poné vos el día…yo a la tarde estoy libre todos los días por dos semanas más 😉 Hay algunas chicas más que quieren prenderse al encuentro, así que ni bien me digas que día te conviene…organizamos, te parece?
    Besos Sol!!!

    • solcreciendojuntos Says:

      ¡Hola Luisina!
      Sí que es lindo Felipe, ¡me enamoró!.
      Maite está ya mucho mejor, pero todo ha sido un despropósito de malos diagnósticos, tengo que escribir una entrada al respecto (¡el diagnóstico volvió a cambiar hace 2 días!), pero después de lo mal que lo pasamos y lo largo de la historia, no me veo con ánimos ni fuerza…
      Bueno, que me desvío, me parece bien cuándo quieras, nosotras preferimos por la mañana pero si estás ocupada hacemos hueco por la tarde, ¿a qué hora y dónde te parece? ¿tenés mi correo?, sino podés escribirme al de marsupina: correomarsupina@gmail.com y organizamos. Con las Doulas de Rosario también queríamos vernos.
      Un besote, ¡nos vemos prontito!.


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