Una tarde de verano. Sol y piscina.

Creo que a todos los niños les gusta el agua, seguramente a unos más que a otros, pero, cuando hace calor, mucho calor, tener la posibilidad de meterse al mar, arroyo, lago o piscina, siempre es un placer y todos lo disfrutan.

Mi cangurita mayor es un pez, desde muy pequeña adora el agua, nunca ha ido a matronatación ni clases de natación, simplemente hemos disfrutado juntas de la piscina y el mar, y, sin darme ni cuenta, ya estaba flotando sin manguitos, buceando, jugando a tocar el fondo y practicando volteretas varias debajo del agua.

Este año parece que ha llegado el turno de tirarse de cabeza, es impresionante la energía que tiene, ¡no para un segundo! es tirarse, salir, volver a tirarse, volver a salir…

Su hermanita no quiere quedarse atrás, y, a pesar de ser más precavida, la sigue por la piscina sin descanso, eso sí, aún con flotadores pero recordando de vez en cuando que “cuando tea como Topía mamíen lo hará tolita”.

La verdad, para estas cosas queríamos venir, compartir con abuelos y el resto de la familia, y pasar las tardes sin más, jugando en la piscina, merendando a la sombra de los árboles y descubriendo esas pequeñas cosas de la naturaleza rosarina, entre ellos los “queridos” insectos, que, allá, ¡no hemos visto ni en pintura!, en esta ocasión nos deleitamos con una “vaquita de San Antonio” (Mariquita) que nos paseó un buen rato por manos y brazos, y un par de abejas que nos robaron media manzana enorme y deliciosa y la hicieron suya por unos cuantos minutos.

Os dejo unas cuantas fotos, espero que os gusten:

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2 comentarios to “Una tarde de verano. Sol y piscina.”

  1. lunita Says:

    Que lindas fotos Sol!!!! Las tardes de pileta y juegos, que recuerdos… nos veo reflejadas a mi hermana y a mi en tus hijas, como jugabamos todo el dia en el agua con nuestras amigas y no nos cansabamos de ir y venir. El club quedaba a la vuelta de nuestra casa, asi que ibamos a la mañana a natacion(algunas veces nos escapabamos a la terraza al sol porque el agua estaba muy fría, ja debe ser por eso que soy bastante mala nadando), regresabamos al mediodia a comer a casa y despues volviamos al club a jugar y pasada la hora de descanso de vuelta al agua hasta casi la noche. Estabamos hechas unos carboncitos de estar tanto al sol. Que despreocupacion, que momentos tan enriquecedores. La infancia de todos los niños deberia tener esos momentos tan inolvidables. Ja y los grandes también que tanto!!! Asi habria menos caras largas. Un beso. Ah… que lindos recuerdos.

    • solcreciendojuntos Says:

      ¡Qué lindos recuerdos Lunita!
      El verano para mí es una época muy especial, también recuerdo mis días de pileta, ¡vivíamos ahí adentro!, creo que sólo salíamos a comer y recobrar calor para luego ¡volver a nadar!
      Hoy en día, donde vivimos en España, también disfrutamos del verano, ¡incluso tenemos el mar cerquita!, pero el clima es mucho más fresco, de hecho muchas veces es incluso frío!, por eso me encanta venir al verano rosarino, ¡esto sí que es calor de verdad! jeje.
      Gracias por tu mensaje, me encantó leerte.


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