Jet lag…

“El Jet lag, también conocido como descompensación horaria, disritmia circadiana o síndrome de los husos horarios, es un desequilibrio producido entre el reloj interno de una persona (que marca los períodos de sueño y vigilia) y el nuevo horario que se establece al viajar en avión largas distancias, a través de varias regiones horarias.

El reloj interno de la persona tiende a prevalecer, por lo que, al viajar al este, no tendrá sueño cuando haya llegado la noche y, en el caso de viajes al oeste, tendrá sueño en pleno día. Nuestro ritmo circadiano se confunde menos si se viaja hacia el oeste porque un viaje hacia el oeste prolonga la experiencia del reloj corporal y distorsiona menos el ciclo día-noche. Sin embargo, si viajamos hacia el este supone viajar en el sentido opuesto al reloj corporal.

Entre los posibles síntomas provocados por el jet lag se encuentran

  • Fatiga, cansancio general que es el más frecuente.
  • Problemas digestivos – vómitos y diarreas
  • Confusión en la toma de decisiones o al hablar
  • Falta de memoria
  • Irritabilidad
  • Apatía”

Y sí, tenemos todos estos síntomas… en especial yo…

Viajar de España a Argentina es “guay”, llegas cansado por el viaje, como a la vuelta, pero, adaptarse al nuevo horario es bastante más sencillo que si se viaja de allí para aquí… A todos nos gusta quedarnos despiertos hasta más tarde si la velada es agradable y, indudablemente, es lo que pasa al estar allá.

Pero lo contrario, intentar dormir cuando aún no tienes sueño… ¡qué mal se pasa!, en especial las personas que, como yo, siempre nos ha costado conciliar el sueño…

Llegamos hace 2 días, bueno, hoy es el 3ro, pero el primero casi no cuenta…

Anoche me fui a dormir a las 12:30, ¿para qué?, di vueltas y vueltas, y más vueltas y más, mientras pensaba en todo lo que tenía que hacer… Mi eterno Doctorado, mi búsqueda del temario de las oposiciones que “algún día saldrán”, las telas que me faltan para cumplir los pedidos de las bandoleras, responder los mails atrasados, los comentarios del foro, los artículos de la asociación de porteo, las llamadas que debo a mis amigas, el cole de las niñas… Ay, el cole… todo un tema, y ¡¿cómo vamos a despertarnos mañana si no logramos dormirnos?!.

A la 1 encendí la luz para leer un poco de cirugía máxilo-facial, mi querida cirugía, refrescar conceptos y no pensar en nada más.

Dos minutos después se despertaba Maite a mi lado… Normal, ella también sufre del jet lag, sólo se había dormido una “siesta”…

Una hora después ella lograba volver a dormir.

Unos minutos más tarde, a las 2:15 más o menos, ya no podía más con la acidez de estómago, (ni con las vueltas en la cama) por lo que me levanté.

Vi el final de una serie nueva (creo) “Merci” o algo así, ¡cómo lloré!, echo tanto de menos a “mi” querido hospital, “mi” sala de guardia… mis compañeros de trabajo, mis pacientes… ¿Volveré algún día a retomar mi profesión?, ¿la de “calle”, la que hacía por pura vocación?… ¿Acá, allá?. El tiempo pasa y mis sueños se desvanecen. ¡Y cómo duele!…

También vi “mujeres desesperadas” (“Desperate Housewives”) mientras me bebía una enorme taza de leche caliente. Me reí un poco, me llené de “humanidad” y me dije que ya era hora de intentar dormir otra vez.

A las 3 de la mañana me fui a la cama…

Tardé, pero esta vez sí, me dormí. Serían las 4.

¡Hoy nos levantamos a las 12 del medio día!, nunca en mi vida creo que he dormido hasta tan tarde. Claro, eran las 8 de la mañana de Argentina…

Como pude les di el desayuno, busqué ropa, ¡tanta ropa!, esto de volver al invierno, en plena ola de frío (hoy nevó y todo, apenas, pero caía mezclado con lluvia) es mucho cambio… De ponernos sólo un vestido fresquito a camiseta interior, camisa, jersey de lana, pantalón de pana, botas, chaqueta de abrigo, gorro y bufanda… ¡Uf!, ¡se necesita el triple de tiempo para estar listas!.

Comimos a las 2 de la tarde, a las 3 menos cuarto salíamos para el cole… ¡y casi ni llegamos!.

Otra vez la rutina…

Todo llega y no puedo quejarme, estuvimos en un oasis de calor en pleno invierno, contenidas y sintiéndonos queridas.

Pero si el final de las vacaciones es duro, sabiendo que lo bueno acaba y que tienes mil cosas por volver a su lugar (empezando por las maletas); volver a casa en plena ola de frío, viento y lluvia, al rítmo del cole, el trabajo atrasado, la incertidumbre de la reincorporación de la peque al cole, de mi tesis, del qué será de mi carrera… de mí misma…  Sumado al “adorable” jet lag…

Tiene que pesar mucho en la balanza -de forma positiva- el viajar tan lejos, porque la vuelta, dejando atrás tu tierra, tu familia, tus amigos de infancia, universidad u hospital… Remueve mucho, duele demasiado…  Y si le sumas el desarreglo horario, con el síndrome de los husos cambiados y la presión de la vorágine diaria de nuestra era, donde nada ni nadie espera nada…

Como dicen por aquí: “¡cierra y vámonos!”

(¿A dónde?.  Sólo queda seguir adelante…)

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2 comentarios to “Jet lag…”

  1. Luisina Says:

    Hola Sol querida! Estuve super re mil ocupada….ni contesté tu mail! Perdón!
    Todo se va a acomodar, desde el jet lag hasta tus sueños…hay que ir por ellos!! te mando un beso grande, a vos y a tu familia 🙂

    • solcreciendojuntos Says:

      ¡Hola Lu!
      Muchas gracias por tu mensaje, ¡sos un cielo!.
      Anoche ya me lo tomé con “filosofía”… Maite no se durmió hasta las 2 y media de la madrugada (las “chicas” nos fuimos a la cama a la 1 y media), a eso de las 3 me levanté, miré una serie y la verdad disfruté la tranquilidad de la noche, sola en la sala, tumbada en el sofá a mi aire y mirando la tele sin interrupciones.
      La semana que viene será otro cantar, ya no hay excusas y hay que volver a la rutina, pero, este finde, ¡disfrutaremos de los horarios extraños que nos pide el cuerpo!. Pensándolo así tal vez reorganice mi reloj interno y mis ideas de futuro más tranquilamente…
      Un beso enorme y muchas gracias otra vez por estar ahí.


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