Semana de encuentros.

Las vacaciones de verano son especiales, en todos los sentidos, al fin llega por aquí el buen tiempo, los niños disfrutan de la playa o la piscina y, los adultos, con un poco de suerte, de unos merecidos días libres de trabajo, junto a su familia.

Los más afortunados disfrutan de salir de casa unos días y, gracias a eso, yo he disfrutado de unos días más que especiales, conociendo en persona a familias que ya “conocía”, con quienes he compartido mucho, aunque “sólo” fuera través de la red.

Hoy solo iba a escribir sobre la quedada “cangura” de este sábado, porque es un tema que cabe en este blog, “sobre portabebés”, pero, justo antes de salir hacía allí, me encontré con una mujer muy especial para mí, con ella y su familia, y, ese encuentro, junto con el que viví el día anterior, los quiero recordar siempre, los quiero guardar aquí también, en lo que se ha ido convirtiendo este blog, en mi pequeña bitácora, con cosas que quiero guardar y que mi escaso tiempo me permite escribir.

El viernes, apenas nos despertamos, nos preparamos y salimos rumbo a Santander (bueno, casi) a encontrarnos con una mujer preciosa, fuerte y sensible, que ha tenido que vivir algo muy muy duro… Nos conocimos hace algún tiempo, gracias a “El Parto es Nuestro” y a los portabebés “Kangaroo”, pero no fue hasta mi hemorragia subaracnoidea, cuando, casi al mismo tiempo, su hermana padeció algo muy parecido, muy lejos de España… que volvimos a re-encontrarnos…

La historia es larga y muy dura, y no sé si a ella le gustaría que lo compartiera aquí así es que no diré mucho más, a mí me ha afectado mucho, como supongo que le pasaría a cualquiera, aunque reconozco que haberlo vivido casi juntas, conocerla a ella, no poder evitar ponerme en su lugar, en el de su hermana… Es imposible no sentirlo así de fuerte. Le he cogido muchísimo cariño y me siento, en cierta forma, unida a ella. Me gustaría poder hacer algo, mucho más que lo que me ha pedido y espero poder hacer, para aliviar su dolor, el de su familia…  Pero sé que nada podría hacerlo… Sólo espero poder estar aquí, para ella, como ella estuvo para mí (y sé que estaría para quien la necesite), con  sus mensajes y su cariño.

No sacamos casi fotos, fue una mañana cortita pero muy especial, al menos para mí, que al fin pudimos darnos un abrazo, (aunque tal vez discreto, casi no nos conocemos y… aunque la hubiera abrazado y llorado con ella, no hay tanta confianza, no quise invadir, pero lo viví con mucho sentimiento).

El lugar donde quedamos es casi mágico, aislado del resto de la ruidosa ciudad. No sacamos muchas fotos ni salieron muy bien por la poca luz que había, pero, las que tengo merecen la pena guardarlas aquí.

Esta es de nuestro paseo:

Y esta de lo que nos llevamos (¡no tenías porqué llevarnos nada!); además, y especialmente, de un recuerdo precioso y una imperiosa necesidad de repetir:

(¡Qué ricos estaban!, obviamente ya no queda ni uno ;P )

Yo también me quedé pensando en ti todo el día… Espero volver a verte pronto, hablar y compartir lo que nos apetezca, te tengo mucho cariño y me encanta compartir contigo.

Pero, como si tantas emociones en un sólo día fueran pocas… Al día siguiente nos esperaba la quedada cangura, con familias de la Red Canguro.

Pero, como si eso fuera poco, unas horas antes de salir hacia el encuentro… ¡me llamó Raquel!, una mujer excepcional, con quien nos conocimos hace ya casi 7 años, gracias a las listas de El Parto es Nuestro, en especial a “Apoyocesáreas”. En aquel momento me ayudó muchísimo, y ¡compartimos tantas cosas! ¡tantas vivencias!. Más tarde siguió ayudando a tantas otras mujeres, fue Presidenta de EPEN y, a pesar de que hoy ya no está allí, sé que sigue haciendo muchísimo por conseguir que toda mujer y todo bebé tengan el parto y el nacimiento que merecen, simplemente porque ella es así.

Y aquí es donde doy las gracias a las vacaciones, porque, gracias a ellas, Raquel y su familia estaban por el norte, venían de Bilbao camino a Asturias y, me llamó así, por sorpresa, para ver si al fin, después de tantos años de intentar vernos y nunca haber logrado coincidir, esta vez sí, podíamos darnos un abrazo de los de verdad.

Era mala hora tal vez, tenía que dar de comer a las niñas y salir corriendo hasta Bakio para la quedada cangura, pero nada importaba, no podía decir que no (¡ni quería decir que no!), esta vez estaba en mi ciudad y, al menos un abrazo, ¡nos daríamos!

Y así fue, les dejé la comida a las peques que todavía no estaban ni vestidas, y salí corriendo a su encuentro. ¡Qué alegría!, después de tantos años y tantos mensajes, (tantas penas y tantas alegrías), conocerla a ella, a su marido y a sus 2 preciosos niños. Hablamos como si nos conociéramos de siempre, han pasado meses sin escribirnos, pero es como si nunca hubiéramos perdido contacto, cuando tuve la hemorragia me llamó a casa, no sé ni de dónde sacó mi teléfono… Hubiéramos pasado juntas toda la tarde… Pero ellos tenían que seguir su viaje y yo llegar a la quedada, así es que pronto nos despedimos, con más de un abrazo y más de 2 besos, con la esperanza de repetir pronto, y volver a compartir un rato juntas.

Realmente es un honor y un regalo enorme que gente como ella me tenga presente, me llame y se desvíe tan sólo por pasar unos pocos minutos juntas, y poder darnos ese abrazo que tantas veces nos escribimos.

De este encuentro no tengo fotos, pero lo guardo en mi retina y aunque suene cursi, en mi corazón… Sentadas las dos en los acantilados, frente al mar, bajo la sombra de los árboles, sobre una toalla en la hierba, las dos juntas lado a lado y sus niños, como lo hubieran hecho las mías, pegados a su madre, riendo e interviniendo en nuestra conversación.

¡Gracias por la visita Raquel!

Al despedirnos… ¡A correr de vuelta a casa!, a comer en dos segundos, preparar todo y salir rumbo a Bakio, a volver a ver a Luz y su preciosa familia, que de verdad son un encanto, irradian alegría, (me había pedido tantas veces que fuera que tenía que ir fuera como fuera!) conocer a Okerilla, Valen, Jon e Ibai, a Raguquita y Nora (¡tenía muchas ganas de conocerlas!), a Tri!, Javi y Fernando (Patri, sabes lo que te aprecio, no imaginas las ganas que tenía de que por fin pudieramos vernos, darte un abrazo de los gordos (creo que eso se notó! aunque de estar solas creo que habría sido más!), ver al “duende” en vivo y en directo… Ains!, simplemente de eso: de estar juntos, de compartir un ratito de verdad.

El viaje duró poco más de una hora, (¡sin parar de jugar al “Veo Veo”!), y, al llegar… ¡qué calor hacía!, ¡si no parecía el norte!, con lo fresco que ha estado estos días (tanto que he pasado frío!, mis niñas adoran el agua (¡y yo!) y, estos días, al salir del mar, ¡me congelaba!).

Apenas llegamos los vimos, con sus mai tais, sus bandoleras… ¡Qué alegría! día completo, y es que, además, también estaban Nike, Lorenzo y Victoria, ¡hacía muchísimo que no nos veíamos!, no hemos compartido casi nada, pero siempre es un placer volver a coincidir con ellos.

Os dejo algunas fotos:


Una de parte del paisaje que teníamos a nuestro alrededor:

Y del precioso atardecer que nos regalo el día:

Tenía planeado llevar alfajorcitos de maicena caseros, ¡llenos de dulce de leche!, no es que sea ninguna experta, de hecho ¡iban a ser los segundos que hacía en mi vida!, pero con la sorpresa de Raquel esas horas previas no llegué a preparar nada… Me hubiera gustado poder haber sido yo, esta vez, la que os hiciera un pequeño detalle (en especial va por ti Patri) y endulzaros un poco la tarde, aunque, con el calor que hacía, ¡hubiera sido un enchastre! (¿usáis esta palabra por aquí?, ¡nos hubiéramos pringado enteras!)

Y ya no me enrollo más. Como decía en el foro:

Me encantó conocer a Okerilla, aunque no pudimos hablar nada…

Me hizo muchísima ilusión ver en persona a Raguquita, (¡tenía muchas ganas de conocerte!). Me quedé con ganas de hablar más, tranquilas, de todo un poco.

Me encantó volver a ver a Luz y su familia, son una familia preciosa que desprende buena energía.

A Nike (¡cuánto tiempo! y qué lindo volver a coincidir) ,

Y me emocionó muchísimo ver por fin a Patri, (no sabes las ganas que tenía de poder darte un abrazo en persona, eres tal como te imaginaba, preciosa por dentro y por fuera, siempre con detalles para todos, ya te lo dije en su día, pero lo digo otra vez, me alegraste muchísimo con tu “frasco de la alegría”, ¡no tenías que enviarme nada!. Lo hemos ido racionando, ¡las peques lo adoran!, y, estos días, ya está estrenando “alegrías” nuevas :)).

Muchas gracias a todas por este día, y por cada día.

Sol.

(Y gracias Luz por dejar que publique las fotos donde salís, creo que expresan perfectamente lo que digo al hablar de vosotros 🙂 )

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9 comentarios to “Semana de encuentros.”

  1. Luz Says:

    Gracias por todo, querida Sol!

    Fue maravilloso compartir ese mágico paisaje con vosotros, una familia tan llena de alegría, frescura y amor… me alegro infinito que el darte la tabarra para que vinierais diera sus frutos 🙂

    Espero que haya muchas más!
    Un abrazo enooorme!!!

  2. Josean Says:

    que bonito

  3. raguquita Says:

    Preciosas fotos! Fue estupendo conoceros a todas! Hay que repetir pronto 😉

  4. mabel Says:

    Acabo de dejar a Raquel… ya sabía yo que habías escrito algo… me alegro muchísimo de los encuentros que has tenido, 3 mujeres maravillosas en tan corto espacio de tiempo…, cuánta emoción.
    Un beso enorrrme Sol y gracias,
    Mabel

  5. Almu33 Says:

    Qué fotos más bonitas (me hace falta el emoticono de babear), cuantísima ternura y cariño desprenden todas esas familias canguras. Gracias por compartirlas Sol (y todas las que salís en ellas) nos acercan un poquito a todas esas personas con las que compartimos nuestro tiempo virtual.
    Un beso fuerte.

  6. Patricia Says:

    ¡Ay, Sol!
    Me he emocionado tanto leyéndote como me emocioné cuando te ví, la verdad es que no podía esperar a que llegaras, ¡tenía tantas ganas de conocerte, de conoceros!
    Y me quedo con las ganas de más, pero me he prometido que sí, que habrá más veces (y me sé de alguien que aseguró que en su próxima visita a El Bierzo, te traía ;))

    Para mí fue un día realmente especial, de lo mejor de estas vacaciones (gracias Luz, por hacerlo posible, y a todos los demás por “responder a la llamada” :D)

    Doy gracias por haber encontrado este camino en mi maternidad, y estar conociendo y compartiendo la vida (aunque sea “virtual”) con gente tan maravillosa.

    Te quiero muchísimo :* (y sí, parece que nos conocíamos de siempre;))

  7. solcreciendojuntos Says:

    ¡Ay Patri!, ¡que me emocionas!
    Qué lindo todo lo que dices, lo siento igual que tú… Y yo también te quiero mucho, no imaginas lo que me gustó poder compartir contigo “de verdad”.

    ¡Mabel!, en el encuentro con Raquel… ¡cómo pensé en ti!, creo que en cierta forma es inevitable trasladarse unos años atrás, a la lista de Apoyocesáreas, a revivir tantas emociones… Me alegra tanto haberme encontrado con personas como vosotras en mi camino, ¡es un regalo invaluable!.

    Luz, me alegra que hayas insistido, a Jose lo tienen cansado las quedadas… ¡son casi 7 años!, entre quedadas, dar talleres, organizar encuentros, asistir a charlas… Y estamos “cerca pero lejos”… pero mereció la pena el viaje, ¡tanto que la mereció!.
    Mil gracias otra vez, por organizarlo y por insistirme 🙂

    Gracias a todas por hacerlo posible y gracias Almu por tu comentario, ¡ojalá en la próxima podamos vernos todas!

  8. Marta Says:

    ¡Sol! ¡¡Qué sorpresa verme por aquí!!
    Muchas gracias por todo. Por tu visita. Bueno, mejor dicho vuestra visita. ¡Qué honor tu familia al completo! Y sobre todo muchas gracias por tus bonitas palabras y tu cariño. Nada puede cambiar lo que ha pasado pero el cariño sincero de personas tan maravillosas como tú es un bálsamo que ayuda mucho aunque a tí te parezca insignificante.
    Para mí también fué muy especial nuestro encuentro.
    Otra vez, gracias, de corazón.

    • solcreciendojuntos Says:

      ¡Marta! ¡qué sorpresa leerte por aquí!.
      Muchas gracias a ti, por esa mañana especial, por tu cariño y apoyo, por estar ahí, por ser como eres.
      Me encantó poder compartir ese rato contigo y espero que pronto podamos repetir.

      Un abrazo enorme, lleno de cariño.

      Sol.


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