Vivencias: Un círculo de apoyo. Más allá del parto. El Parto es Nuestro.

Qué título más raro ¿verdad?, pero tiene su significado, mucho.

En el post anterior, el de la primer angiografía cerebral de control, os contaba que, en el hospital esa misma tarde, había recibido una visita muy especial y, junto a ella, una sorpresa enorme, una de esas que no te la esperas y que te llena el corazón, no sólo por el detalle, que eso ya es muy grande, sino por recordar cuanta gente buena, sensible y generosa, existe en el mundo, gente que incluso sin llegar a conocer a quien está necesitando un abrazo, va y le regala el más grande que puede; eso le alegra el alma a cualquiera.

Cuando estaba embarazada de mi niña mayor busqué y busqué un lugar donde parir en el que nos respetaran, lo que más deseaba era parir a mi bebé y recibirla en mis brazos. Practicamente acababa de llegar a España y no sabía nada de la situación del parto por aquí, ni de cómo se manejaban las clínicas privadas ni los hospitales públicos.

La historia es larga, pero resumiendo, después de entrevistarme con 5 ginecólogos (lo sé, buscaba mal…) nos quedamos con uno que parecía entender la naturalidad del parto.

Confié en él. Y me engañó…

Mi niña nació por cesárea simplemente porque no la dejaron elegir, me bajaron a quirófano llorando, rogando más tiempo…

Durante meses, después del parto, busqué información sobre partos naturales después de cesárea (PVDC) y, así, dí con la lista “Apoyocesáreas“, donde mujeres que habían pasado por una cesárea, o por un parto traumático, intercambiaban experiencias, información, ánimos…

Unos meses más tarde algunas de esas mujeres se organizaban para dar nacimiento a “El Parto es Nuestro”, aunque yo, todavía entonces, no me sentía capaz de dar ese paso…

Unos dos años después, gracias al apoyo de otras mujeres y de toda la información que intercambiábamos allí, pude tener a mi segunda hija como lo deseaba. Y entonces me sentí fuerte, capaz de ayudar mejor a otras mujeres, y, al fin, di un paso más y me convertí en un miembro de “EPEN” (El Parto es Nuestro).

Durante casi 2 años a partir de entonces seguí participando activamente en las listas abiertas, especialmente en la que me cobijara en la búsqueda de mi ansiado PVDC: “Apoyocesáreas“, para mí era un placer y una obligación, quitaba horas de sueño para responder, sabía lo mal que lo podían estar pasando las mujeres que llegaban allí y, cada relato me llegaba al corazón.

Contestaba incansablemente cada pregunta o cada desahogo, pero era tal mi ansia por ayudar que sentía que no era suficiente, quería poder llegar a más mujeres, brindar más información, más esperanza. Así nació la idea de hacer el vídeo “Podemos Parir“, el cual me llevó mucho tiempo, largos y emotivos correos con tantas mujeres, las que, gracias a ellas, el vídeo se hizo posible.

Fue una experiencia preciosa a la vez que desgastante, la carga emocional de todos esos correos me ocuparon durante meses. Pero mereció la pena : )

Una vez que lo terminé me sentí algo más satisfecha. Los correos que recibí diciéndome que gracias al vídeo ahora sabían que podrían parir a su 2do o 3er hijo fueron la recompensa más grande que podría haber imaginado.

Y empecé a sentir que ya era hora de “pasar página”, mi familia lo estaba pidiendo; no dejar de poner mi “granito de arena” eso se lleva dentro y siempre lo tendremos ahí, pero sí necesitaba dedicarme más a mis niñas, a mi familia y a mi carrera.

Por ese entonces también creábamos la Red Canguro, y, todo mi tiempo y energía fuera de mi familia se quedaban allí.

Con algunas de las mujeres con las que compartí tanto, tanto dolor y tantas alegrías, mujeres maravillosas, pensantes y sensibles, miembros de EPEN, seguí manteniendo contacto de una forma u otra, porque para mí, ellas, fueron y serán personas insustituíbles en mi vida.

Pero, de las listas, tanto de la asociación como de las abiertas, pues… me fui alejando… (Que no olvidando), el tiempo no me daba para más.

Hace unas semanas tuve un “bajón”, después de casi 6 meses de mi hemorragia cerebral al fin caí concientemente en que todo eso no terminó al salir del hospital… y un montón de dudas vinieron a mi mente, sin poder compartirlas con nadie… Tocaba enfrentarnos a la primer angiografía de control, justo unos días después de una mala noticia de una compañera en situación similar y… me sentí asustada… y sola…

¿Cómo pude olvidar a tantas mujeres maravillosas con las que tenemos lazos invisibles?. Quizás porque nunca las olvidé, quizás porque en realidad me sentí fuera, como un recuerdo fuerte pero pasado de una etapa terminada donde aquellas personas ya no me recordaban, sin posibilidad de merecer su cariño, porque ya no entro en sus foros…

Hace tan solo unos días escribí una entrada en el blog gracias a un regalo muy especial para mí de mis queridas amigas y compañeras de la Red Canguro, y, allí,  me animé a contar parte del revuelo emocional que había vivido esos días, en especial para que supieran lo que su regalo había significado para mí.

Nunca pensé recibir tanto cariño y apoyo, aún sigo sin saber cómo agradecerlo, y mucho menos pensé recibir mensajes o llamadas de teléfono también de aquellas queridas amigas de tiempo atrás, compañeras de EPEN, que no sé ni cómo se enteraron.

Sinceramente me sentí abrumada, no merezco tanto, hay cosas peores, personas que están sufriendo cosas mucho más difíciles… Me sentí mal por contar mis miedos…

Pero a la vez me sentí muy afortunada porque, a pesar de que a veces se me olvide, tengo la enorme fortuna de tener personas maravillosas a mi lado, a pesar de la distancia, amigas que puede pasar tiempo sin vernos pero que nos queremos de verdad y nos preocupamos las unas de las otras. Deseo tanto poder estar siempre para ellas, para lo que sea, que nunca olviden que pueden contar conmigo, que no importa el tiempo que pase sin vernos ni escribirnos, que las quiero y quiero brindarles lo mejor.

Gracias a todos esos mensajes, llamadas y pensamientos positivos me sentí fuerte otra vez, estaba tranquila segura de que todo tenía que salir bien, y, si no fuera así, tampoco sería tan malo porque no estaba sola, tenía a muchas mujeres maravillosas dseandome lo mejor. Es tremendamente difícil poder explicar lo que ese cariño y apoyo significa cuando estás en una situación emocional dura.

Y así llegué a la angiografía, con el miedo normal que da una prueba así, pero arropada por mucha gente muy especial.

Y, como si eso no fuera suficiente, esa misma tarde, ya en planta, pasó a visitarme Marta, una mujer preciosa, por dentro y por fuera, de verdad que podría pasarme la tarde entera diciendo un montón de cosas buenas. Llegó con una caja ¡enorme! de hojaldres, con los que merendé junto a ella, las 2 horas que me regaló con su presencia se pasaron volando y hasta las molestias desaparecieron. Pero además trajo una bolsa, con una sorpresa, “un detalle de tus compañeras de EPEN”, que, en tan solo 4 días, movieron cielo y tierra, para hacerme llegar su apoyo y su cariño hasta el hospital.

No me animaba a abrirlo frente a ella, ni frente a mi marido, sé que a veces me emociono “demasiado fácil” y, “en público” me da vergüenza, pero no pude aguantarme y, un ratito antes de que se marchara, al fin, lo abrí.

¡Qué belleza!, no sólo es una pulsera preciosa, sino que está llena de significado y sentimiento, es como tan bien lo dice la tarjeta (preciosa también): ” la pulsera forma un círculo. Un círculo de mujeres que está contigo y te desea lo mejor. Para que te sientas apoyada por la tribu que formamos. Por tu familia “epeniana” “.

¡Lo escribo y se me caen las lágrimas!. Qué importante es “la tribu”, ese apoyo sincero, esa energía y esos lazos que nos unen a pesar del tiempo y la distancia.

Participaron amigas con las que seguimos en contacto, antiguas compañeras, a quienes a pesar de haber perdido contacto las llevo siempre en el pensamiento, y mujeres “epenianas” con las que ni siquiera llegamos a conocernos, simplemente porque quisieron enviar su apoyo, porque aunque a veces parezca que “ya no existe gente buena”, sí la hay, y es un gran regalo recibir su apoyo desinteresado.

Con un simple mensaje me hubiera bastado y sobrado para sentirme feliz y acompañada, de verdad que no teníais que tomaros tanto trabajo, ha sido un detalle enorme y me habéis emocionado mucho.

La pulsera es preciosa, cada cuenta está elegida con cariño, con significado.

En la tarjeta detalla el significado de cada cuenta:

– El Sol, que te representa, con lo bien que está elegido tu nombre.
– Un trébol de cuatro hojas, simbolizando toda la suerte que te deseamos.
– Un abalorio que simboliza la maternidad, una mamá abrazando a su bebé. Nada más apropiado para tí…
– En el interior de esta doble medalla están grabadas nuestras siglas, EPEN. Después de haberla comprado nos hemos dado enterado de que simboliza una teta, así que no podía ser mejor. Por un lado el pezón, en forma de flor, y por otro los conductos galactóforos. Pandora lo creó como colgante solidario para luchar contra el cáncer de mama.
– El color rojo de este cristal de murano representa el color de nuestra asociación.
– Todos estos corazones, rojos también, representan el amor de muchas mujeres juntas, que es lo que somos. En este momento latiendo para tí.
– Y por último hemos elegido unas flores, que tanto te gustan, estas no se quedan secas.

¡No tengo palabras para agradeceros!, no las tengo. Sólo espero que siempre sepáis que a pesar de la distancia y el tiempo que pasemos sin vernos, siempre estaréis en mi corazón y esperando con los brazos abiertos para regalaros un abrazo, mi cariño y los mejores deseos.

Os deseo mucha, mucha salud. Y os doy las gracias de todo corazón.

¡Mil gracias otra vez!.

Sol.

Anuncios

16 comentarios to “Vivencias: Un círculo de apoyo. Más allá del parto. El Parto es Nuestro.”

  1. Sonia G A Says:

    Sol, me has emocionado. No nos conocemos personalmente pero te he visto en muchos videos de Rad Canguro, conozco tus historias de parto a través de EPEN y además tenemos una amiga común, Sandra, soy autocaravanera como ella, jeje.

    Te mando un abrazo grandísimo campeona.

    • solcreciendojuntos Says:

      Sonia, un gusto leerte 🙂
      A Sandra hace mucho que no la veo, pero la quiero un montón, a ver si volvemos a vernos pronto^_^
      Gracias por ese abrazo, ¡estos días me han venido taaan bien!.
      Un abrazo muy grande para ti.

  2. Nohemí Says:

    Te lo mereces… por ser como eres…
    Hay un proverbio antiguo que dice:
    “Envía tu pan sobre la superficie de las aguas, pues con el transcurso de muchos días lo hallarás otra vez” (Ecl 11:1)
    Quien da a otras personas… acaba recibiendo…
    Un abrazo fuerte… y felicidades a las chicas de EPEN por un regalo tan bien elegido

  3. Merce Says:

    Nunca te lo he dicho Sol, pero yo no te conocí en Red Canguro.. sino a través de EPEN. Y aunque te parezca mentira, antes de dar a luz a mi primer hijo… cuando yo también buscaba información. Desde entonces, estás en mi corazón. Como dice Nohemí lo que recoges amiga es lo que has sembrado, ni más ni menos que amor.

    Un abrazo fuerte y gracias también a las chicas de EPEN, creo que todas las personas que te quieren, entre las que afortunadamente me incluyo porque te conozco irán un poquito contigo en esa pulsera… aunque no te la hayamos regalado.

    • solcreciendojuntos Says:

      ¡Merce!

      ¿De verdad me conociste por EPEN?, conocí a tantas mujeres maravillosas allí, tan especiales que le dieron significado a mi cesárea, si no hubiera sido por el daño que me hizo que me robaran el primer parto no creo que hubiera conocido las listas y por tanto a tantas mujeres que valen oro, a veces las cosas malas pasan por algo, detrás le siguen encuentros maravillosos. Sólo soy capaz de decir gracias por haberme cruzado con mujeres tan especiales, es un regalo enorme.

      Y ese es el mayor regalo, ¡vosotras!, vuestro cariño, no tengo palabras para agradecerlo, quiero que siempre sepas que aquí me tienes, aunque pase tiempo sin vernos, sin leernos.
      Merce, te quiero como se quiere a una gran amiga, a la gran persona que eres, no olvides que puedes contar conmigo para lo que sea.

  4. elpartoesnuestro Says:

    Te queremos Sol!!

    • solcreciendojuntos Says:

      ¡Oh!, no me lo esperaba así, ¡qué lindo!. ¡¡Yo también os quiero!!
      Muchísimas gracias por esto, y por todo lo que hacéis por mejorar los partos y nacimientos.
      ¡Gracias!

  5. Pili Says:

    Hola, Sol, te conozcía un poco de la Red Canguro, y hace poco salió en las listas de EPEN lo de tu aneurisma, lo leí en tu blog y seguí leyendo, y me caiste bien. Cuando dijeron lo del regalo para ti, yo me apunté sin pensarlo mucho, y ahora me doy cuenta de que no me he equivocado. Eres una gran mujer, y me alegro de haber hecho algo para apoyarte, aunque sea muy poquito.
    No cambies, y sigue a nuestro lado compartiendo.

    Besos

    • solcreciendojuntos Says:

      Pili, muchas gracias.

      Espero no defraudarte… Sólo soy una mujer más, mujer y madre, y sólo intento que otras mujeres, madres, puedan disfrutar de su maternidad, de su instinto, de saberse acompañadas en la forma de ver la crianza; si mi experiencia personal, en portabebés, o en lo que sea, le sirve a alguien de alguna manera, ¿por qué no compartirlo?, no hay cosa más linda que poder compartir y, si es posible, hacer feliz a alguien más ¿verdad?

      Tú, junto con el resto de compañeras lo lograsteis conmigo cuando lo necesitaba, ¡muchas gracias otra vez!.
      Un abrazo enorme.

  6. Ruth Says:

    Yo también me emociono de leerte, te mereces esto y mucho más.
    Como te dije seguiré pendiente de ti enganchada a tu blog.
    Un achuchon fuerte, fuerte.

    • solcreciendojuntos Says:

      Ruth,

      Acabo de responder tu correo, tú sí que me has emocionado, como te comento allí, he intentado todos estos meses no mencionar el tema a nadie porque no quiero resultar pesada, ni miedosa, ni obsesiva; quiero ser normal. He taponado y escondido mis dudas, mis miedos, como he podido, pero estos días previos a la angiografía estaban intentando salir como de una olla a presión y seguir sintiéndolos sola me estaba costando mucho. A veces el sólo poder comentarle a tu pareja lo que te preocupa, te ayuda a verlo más suave, a superarlo y afrontarlo con más calma.

      Leer tu frase: “yo querria que todo el mundo estuviera pendiente de mi porque algo así no se puede vivir sólo” ¡Qué llorera!, por favor, qué manera de llorar, qué “alivio” leer algo así, me sentía tan mal por sentir que necesitaba compartirlo con alguien.
      Qué importantes son los grupos de apoyo… En inglés hay uno de supervivientes de aneurismas muy bueno, pero las técnicas con las que están tratados la mayoría son diferentes a las que se están usando ahora, al menos por aquí. Las únicas personas que conozco en España llevan unos 6 años con los coils y… sus experiencias son duras… cada año que han pasado se les ha ido complicando más…

      Bueno, ¡que me enrollo!.
      Muchísimas gracias por todo Ruth, de corazón.
      Un abrazo muy muy fuerte.

  7. Lucy - mamá de Santo & Humberto Says:

    me alegro de que te haya gustado y que hayamos podido hacerte llegar de alguna manera todo el cariño y admiración que sentimos por ti y también solidarizarnos contigo por los momentos que estás pasando.
    un abrazo, Lucy

    • solcreciendojuntos Says:

      Lucy, admiración es lo que siento yo por ti.
      Me emocionó mucho saber que en esa pulsera venía también tu apoyo, para mí eres una mujer muy especial y te tengo mucho cariño.
      No sabes todo lo que te agradezco tus palabras y tu cariño.
      Un abrazo enorme, desde el corazón.

  8. Eliana Says:

    Qué detalle, Sol, y cuánto sentimiento desprende tu post.
    Mi abrazo desde aquí, cómo me gustaría conocerte en persona!!!

    • solcreciendojuntos Says:

      Eliana ¡qué sorpresa leerte por aquí!.
      A mí también me gustaría mucho conocerte, sacaríamos miles de fotos y hablaríamos horas, de fotografía ¡y de lo que surgiera!.
      Un abrazo fuerte para vos.


Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: