Vivencias: 1er angioresonancia cerebral de control

Se que no dije nada a nadie por lo que nadie sabía que tenía el control de las aneurismas esta semana, pero, a pesar de eso, me llevé conmigo (¡y sin permiso!), a muchas personas que fueron enormemente importantes para mí en mi primer control, en la angiografía que tantos miedos y angustias revivió en mi familia y en mí.

Esta vez “sólo” se trataba de una angioresonancia  que, como todos sabemos, es una técnica que a diferencia de la angiografía, no resulta invasiva, por lo que, el miedo al dolor y los riesgos inherentes a la angiografía, quedaban completamente fuera de la ecuación.

Además estaba muy tranquila, en mi interior sentía que todo tenía que estar bien, hacía sólo un año en la angiografía se había visto que los coils seguían bien ubicados, que no había habido compactación y por lo tanto los aneurismas seguían bien ocluidos minimizando al máximo el riesgo de resangrado.

Durante todo el año hice vida normal, no hubo mayores sobresaltos que los normales y la tensión arterial se mantuvo también dentro de la norma. Así es que, sentía que todo tenía que estar bien. La resonancia de este año sería “sólo un trámite”.

O no…

Cuando te pasan cosas como estas vas conociendo a personas en tu misma situación (o parecida) y, en este año y medio he compartido con algunas de ellas (¡los quiero!), sus miedos, sus controles, sus tratamientos…, sus alegrías y sus frustraciones…

Sabemos que no existen estudios a largo plazo, los más largos, relativamente bien diseñados y significativos, sólo se remontan al primer año… Y, aún a tan corto plazo, se cuentan más recidivas de las que serían deseables…

Entre los “compañeros supervivientes aneurismáticos” , compartimos nuestros avances, y, lamentablemente también, algunos retrocesos… No conozco a la cantidad de personas suficientes, ni sus historias médicas particulares más allá de los aneurismas y hemorragias, como para deducir nada, pero sí para saber que, aunque un aneurisma se encuentre completamente embolizado al año eso no quiere decir que a los4 o 5 años, siga igual….

Pero no quería pensar en eso, o tal vez pensaba justo eso: “sólo ha pasado un año”… Esta vez estaba tranquila (o eso pensaba), porque sentía que aún estarían bien, que podría vivir otro añito sin preocuparme de engiografías ni, mucho menos, de más riesgos, decisiones complicadas, ingresos, embolizaciones ni UCIs… Ni de todo lo que ello podría conllevar, tanto para mí como para mi familia…

Así es que así nos fuimos, mi marido y compañero de batallas, al hospital que me cobijó durante 3 semanas y que, felizmente, me vio salir por mi propio pie, débil, con una tremenda jaqueca y  un hermoso hematoma en la pierna y el cerebro, ¡pero sin secuelas!, cosa que nunca podré agradecer suficientemente.

Salimos de casa a las 10 de la mañana (tenemos algo más de una hora de viaje) y llegamos casi a la hora justa de la cita. A los 5 minutos ya me estaban llamando para la entrevista, esa en la que se aseguran de que no tienes ningún implante metálico, marcapasos o similar, que pudiera ser perjudicial, que no estás embarazada ni lactando y en la que te hacen firmar eso y que, si fuera necesario, te inyectarían un contraste para mejor visualización.

Finalizado el “trámite” de vuelta a esperar.

Hacía frío, la verdad demasiado… Tanto que hasta mi “medio pomelo” tuvo que ponerse la chaqueta (¡y él nunca tiene frío!)

Hubo espera, pero no tanta, y, al fin, tocó pasar, quitarse toda la ropa y ponerse la batita blanca tan mona con los patucos azules.

Sabía que tendría que quitarme todo lo que tuviera metal (bueno, ¡todo!, menos la braguita), por lo que lo mejor sería ir con los menos “adornos” posibles, para no demorar demasiado en el “vestuario” ;P Sin embargo, había algo metálico que no podría faltar: mi brazalete de buena energía, mi círculo de mujeres fuertes y sensibles, esas que en forma de pulsera estuvieron conmigo en aquel momento difícil, en la primera angiografía.

Puede parecer que una pulsera sea simplemente un “artilugio material”, pero esa pulsera para mí significa muchísimo. Es impresionante el valor sentimental que puede tener un regalo elegido a conciencia, entregado con las palabras justas, con la dulzura, el cariño y la sinceridad, con la que lo hizo una persona también tremendamente especial, en nombre de tantas mujeres maravillosas. Es impresionante lo que ayuda a superar momentos difíciles sentirse querida y acompañada, la fuerza que puede darte, y el sentimiento de apoyo y energía positiva que te hace pensar que todo tiene que salir bien, y que, si no es así, aún tienes algo grande, ese cariño y compañía de personas que valen oro.

Esa pulsera fue el regalo de un grupo de mujeres sinceras, algunas que incluso ni siquiera me conocen… Y está llena de una energía enorme, tanto que me hace sentir cerca de ellas, incluso de otras personas maravillosas que no formaron parte de ella en su momento, pero sí estuvieron ¡y tanto! de tantas otras formas, y, a todas estas personas, las sentí cerca, brindándome otra vez esa compañía que tanto se necesita en un momento de duda, de espera…

Sé que muchas de ellas no me leen, incluso algunas ni conocen la existencia de mi blog, pero no quería dejar de agradecer otra vez, cada palabra, cada pensamiento positivo, cada buen deseo, de todas y cada una. A veces se pierde contacto, la vida te va llevando por diferentes caminos, pero, aunque no nos escribamos, ni sepamos por mucho tiempo las unas de las otras, quisiera que siempre supieran lo maravillosas personas que son, y lo agradecida y privilegiada que me siento por haber tenido su compañía. Quisiera al menos poder acompañarlas  la mitad de lo que lo hicieron conmigo, quisiera que supieran que siempre me tendrán aquí para lo que pueda brindarles.

¡Vaya chapa os he metido!, pero es que de verdad quiero agradecer tanto cariño, sé que fue hace un año ya, pero este año, a pesar de no haber dicho nada, me he vuelto a llevar conmigo a mi pulsera, y con ella el recuerdo de tanta buena gente… Es un regalo enorme que existan personas así.

¡Cómo me enrollo!

La verdad la angioresonancia es como lo cuentan. Leía lo de la claustrofobia, los ruidos molestos, lo de que puede volverse “completamente intolerable” y me parecía taaan exagerado… Pensaba: “¡si sólo tienes que tumbarte ahí y listo!”… “eso no es nada”

Y sí, sólo tienes que tumbarte ahí ¡y estarte absolutamente inmóvil! durante más (a veces bastante más…) de 30 minutos… Parece fácil ¿verdad? Seguramente lo sea (de hecho sigo pensando que lo es), pero no contaba con el componente “ansiedad emocional” de “estoy esperando que vean todo bien”. “Lo están viendo todo bien ¿verdad?. ¿Por qué tardan tanto?… “Me empieza a doler todo… tengo la boca seca y cada vez que trago me muevo entera!” “¡No te muevas!, no te muevas que si no lo ven tal vez te pidan una angiografía”. “¡¿Una angiografía?” “Nooo! por favor no!!” “Quieta, quieta!”

A veces es inevitable pensar…

Los ruidos son realmente curiosos, ¡qué variedad!, no me lo esperaba, jajaja.

Llevaría dentro de la maquina futurista unos ¿40 minutos?, completamente inmóvil (bueno, casi, de tan quieta me empezaban a temblar las piernas y los párpados!, era absurdo, cerraba los ojos porque se me secaban y… ¡me temblaban los párpados!) cuando de repente me dice la máquina:

– “¿Estás bien?”

¡Vaya susto! jaja. Obviamente no fue la máquina, sino la técnica desde la cabina (la cual por cierto se ve a través de un espejito que tienes justo delante de los ojos. Es bastante entretenido, vas viendo como se van acercando personas , y más personas… a mironear tus arterias…)

– “Sí” respondí, feliz pensando que ya había acabado.

-“No te muevas, van a entrar a pincharte un contraste”

No me lo esperaba. Vale, sí que sabía que lo más seguro era que necesitarían hacerlo, pero llevaba tanto tiempo que ya pensaba que, no sé, “había tenido suerte” y no lo necesitaba.

No sé qué me pasó… Creo que no estaba tan tranquila como pensaba, o quizás el tiempo inmóvil, y los pensamientos tontos de “que se vea, que se vea, y se vea todo bien, que no necesiten una angiografía” me habían estado estresando, porque fue oir que entrarían a apincharme el contraste y me “atoré” Me dio una especie de “casi-colapso” del que obviamente no avisé porque me sentí estúpida… y, cuando entró la enfermera y me cogió el brazo (yo no podía verla porque tenía la cabeza amarrada con el arnés) sentí que me mareaba… (lo típico, sudor frío en la frente y esa sensación de ingravidez, de “me siento mal, muy mal…”) pero seguí sin decirlo porque sólo podía pensar en acabar de una vez con buenas imágenes, y temía que si decía algo se perdería todo lo que habían hecho ya.

Me cogió el brazo y lo golpeó y re-golpeó mientras protestó: “uff, uff, con estas venucas…”

Enseguida pensé “¡Oh oh!, ¡que de verdad me colapso! ¡Cobarde! ¡recuperate ya!!” (aquí para que veáis que no soy fuerte, ni valiente ni na’ de na’!)

Ella pinchaba y escarbaba mientras protestaba, hasta que me dijo: “Si te hago mucho daño me dices”.

-“Me duele, la verdad…” Me salió sin pensar (¡me dolía de verdad!. A lo que enseguida me reproché: “no seas bruta! pobre mujer, que hace lo que puede”…)

Soltó todo y dijo: “¡no se puede! ¡es que no tienes venas!”

A lo que, otra vez solté sin pensar: “Nunca me dijeron eso”…

Y es que de verdad, ¡soy pura vena! , de hecho siempre me dicen lo contrario, que ¡qué buenas venas! o_O

Le dije: “¿puede ser porque estoy un poco nerviosa?” (intentando ganar tiempo porque sabía que había tenido un “susto” y ya se pasaría. Jolín, ¡si yo estaba super tranquila!)

-“Puede ser, pero aún así, es que con esas venucas…”

(¡Y dale con las venucas!, es que casi me da un colapso! jaja, y tan tontamente… en cuanto me recupere me vuelven las venas ^_^)

– “Vamos a probar en el otro” “¿las tienes tan malas también?”

Ufa, ahora además de tener las arterias falladas tengo las venas malas ¿verdad?… ¡Que no! ¡que tengo unos “cacho” de venas “que pa’ qué”!.

Salió a buscar otra aguja para probar en el otro brazo y… ¡me metían dentro del aparato otra vez!

– “¡No!, esperar!” les gritó la enfermera mientras volvía corriendo. – “No he podido pincharla” “No tiene venas”.

Me había dejado con la goma en el otro brazo y, entre tanto yo ya me había recuperado, volvía a sentirme normal y…

-“¡Mira! si en este sí que tienes vena!”

Jajaja. Siempre las tuve, sólo estaban jugando al escondite, que tanto tiempo aquí sin hacer nada ya se estaban aburriendo. (Espero que no tenga que buscarle una vía a una persona en medio de un colapso…)

No sé porqué me dolió bastante el pinchazo también, pero al menos pudo inyectar el contrate y seguimos con la resonancia.

Unos 10 minutos después (unos 50 minutos en total) ya estaba fuera, pinchada por ambos lados con 2 preciosos hematomas pero enterita como entré.

-“¡Ya está!”- Le dije a mi marido. -“Ahora a la consulta con el neurorradiólogo”.

Y allí nos fuimos a esperar. Para ese entonces ya eran casi las 2 de la tarde. Hacía mucho frío y teníamos cada vez más hambre…

Llega un punto en el que ese dicho: “el que espera desespera” se hace cada vez más real.

Entre el frío, el hambre y la ansiedad por saber si estaba todo bien yo ya sólo podía pensar en que me quería ir a mi casa…

Al fin llegó el momento de entrar.

La consulta es con el Jefe de Servio, es el mismo que me trató el día de la embolización y quién me hizo la angiografía de control a los 6 meses. Es un hombre que, para nosotros, es casi un súper héroe, parece buena persona y para mí es un excelente profesional (le tengo mucho aprecio aunque él ni lo sospecha)

Al entrar comenzó a leer mi historia clínica (¡qué de papeles!) mientras se cargaban las imágenes. Y leía, y leía…

Al final levantó la vista…

– “¿Qué tal te encuentras?”

– “Muy bien”- Le respondí.

– “Qué bien”- Me dijo. – ¿Te duele la cabeza?” “¿Has notado pérdida de visión en algún ojo?” “¿Pérdida de audición?” ¿Ruidos dentro de la cabeza?”

– “No” (vamos, que la cabeza sí que me duele, pero poco, y ya le respondí que sí la vez pasada y al preguntarle: “por qué puede ser” , me respondió: “si lo supiera sería rico”, así es que no me pareció necesario comentárselo otra vez)

Y sonrió. (Me encanta verlo sonreir)

– “Sabes que este es un control rutinario. Con la técnica que utilizamos, a veces, por la presión del flujo sanguíneo, los coils se van compactando, se van “aplastando” contra el fondo del aneurisma y la sangre vuelve a entrar…” ” En esos casos volvemos a rellenarlos…” “Pero se ve bien, ya lo habíamos visto en la angiografía de control a los 6 meses y siguen igual, así es que si todo va bien el próximo control será en 3 años”

“¡Tres años!” ¡Qué alegría!

Hubo mil cosas que, al salir, me di cuenta que pude haber preguntado y no pregunté… Pero sé que no tiene las respuestas… Aún no saben porque algunas personas quedan con cefaleas, o escuchan ruidos o tienen cierta parestesia… Aún no saben cuántos aneurismas embolizados, ni por qué, se van a recanalizar, ni cuándo, ni cómo evitarlo… Por lo que quiero quedarme con eso, con que el próximo control lo pide para dentro de 3 años, lo que me hace pensar que, aunque no parecía verse demasiado… (al menos una de ellas, la que más dificultad técnica les presentó…) de momento, él lo encontró bien.

Sé que ahora están bien y que mañana no se sabe, pero tampoco sabemos si mañana tendremos un accidente de coche, o quién sabe qué.

Yo sigo mi vida normal, como lo he hecho desde aquel día al volver a casa, sin pensar en que llevo unos preciosos “alambres” dentro de arterias de mi cerebro, aunque en algún momento, como cuando toca un control, lo recuerdo, y entonces quisiera en lo más profundo de mi ser no tener los aneurismas, ni la tensión alta, ni tomar pastillas cada día… Pero sé que hay cosas mucho peores, y entonces sólo puedo estar enormemente agradecida, porque no sólo sigo aquí, sino que lo he conseguido sin secuelas, y eso es tanto, tanto, tanto, que no hay palabras que lo expliquen.

(Y tal vez es por eso mismo, porque es tan grande el regalo, que es tan grande también, el miedo a perderlo…)

A veces también he llegado a sentirme de una forma horrible, culpable… ¿Por qué algunos pudimos salvarnos y otros no?…

¿Y yo… cuánto tiempo tendré este enorme regalo?…

La vida a veces se siente tan extraña… te sientes tan minúsculo… tan vulnerable. Y te recuerda que a cualquiera, en cualquier momento, puede cambiarle el mundo, en un instante.

Cuando nos despedimos y le dimos las gracias una vez más, por todo, por cuidarme en los momentos tan críticos, por su destreza y su trato amable en cada consulta; nos respondió algo como: “para nosotros el mejor agradecimiento es éste, ver a nuestros pacientes así de bien, porque lamentablemente no todos lo consiguen”…

Y yo quisiera poder agradecer más, porque no tengo palabras para agradecer cada minuto que sigo junto a mi familia, cada minuto que mis hijas se hacen más mayores, más fuertes… cada minuto que seguimos siendo “nosotros, los 4” como siempre.

Mil gracias a la vida por brindarme tiempo en este lado, ¡adoro estar viva!, mil gracias a los médicos, técnicos, enfermeros… a los investigadores, a mi querida familia y a mis buenos amigos y compañeros, de aquí y de allá.

El martes fue un día largo, me lo imaginé mucho más “tranquilo”; sin embargo volvimos a casa 7 horas más tarde (bueno, a casa no, al patio del cole donde nos quedamos 2 horas más…), agotada, con los brazos doloridos, nauseas y un dolor de cabeza de los buenos. Me imaginé mucho más tranquila, pero parece que volver al hospital, con las esperas y su tiempo para revivir cosas, para volver a ver de cerca lo que pudo haber sido y gracias a Dios esta vez no fue, dejó su huella, y, a pesar de la enorme alegría y las ganas de venir a contároslo, apenas pude con las cenas, los pijamas, las lavadas de dientes y los mil y un achuchón a mis niñas antes de dormir.

¡Al día siguiente me dolía todo! ¡qué malo es el estrés!, aunque enseguida se me pasó ¡y estábamos tan felices!, qué distinto podría haber sido todo… Sabemos que cada control será difícil, pero de momento disfrutamos del resultado de éste : ) Pasamos un día maravilloso con unos buenos amigos con quienes nos queremos un montón ¡¿Qué más se puede pedir?!

Quiero desearles a todos mucha, muchísima buena salud, que os disfrutéis mucho con  vuestros seres queridos, y agradeceros otra vez por estar ahí y por todos los buenos deseos.

¡Un abrazo enorme!

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28 comentarios to “Vivencias: 1er angioresonancia cerebral de control”

  1. Maren Says:

    Sol, es un regalo ser tu amiga. Es todo lo que puedo decir ahora mismo, con lágrimas en los ojos. Te echo de menos. Un beso muy fuerte.

    • solcreciendojuntos Says:

      ¡Maren! Yo también te echo de menos, mucho, y el regalo es para mí, que tú seas mi amiga. Pensar que nos conocimos casi por casualidad… ¡y me hace tan feliz que nos hayamos conocido! Ojalá estuviéramos más cerca…
      Un beso enorme, enorme.

  2. bebesyespecias Says:

    Tres años, ¡qué bien! Solete, miles de abrazos para ti 🙂 Como me alegro de que todo haya ido bien. Y gracias por tu generosidad al compartirlo, por tu dulzura, por ser quien eres :*

    • solcreciendojuntos Says:

      ¡Jo Lara! que no me lo merezco, todo lo que dices es justo lo que siento por ti.
      Mil gracias a ti, ¡por todo!
      (Y sí!!, si todo va bien no me vuelven a ver hasta dentro de 3 años!! 😀 )
      ¡Muaaa!

  3. sandra Says:

    Como siempre me emociona leerte, y me hace plantearme tantas cosas … en realidad desde que hable contigo, aqui, en casa, hubieron unas frases que nunca olvidare, frases que solo te las puede decir alguien que ha pasado por lo que tu, alguien que sabe apreciar el milagro de la vida, mil gracias Sol!!!! por compartir tu experiencia, que nos enriquece a todos lo que te leemos. Te quiero!!

    • solcreciendojuntos Says:

      ¡Sandra! Se nos ha pasado el verano y no hemos vuelto a quedar, ¡con lo que me gusta compartir tiempo contigo!.
      Gracias a ti, me ha encantado leerte por aquí.
      Te quiero y espero que nos veamos prontito : )

  4. jfbuendia Says:

    ¡Qué emoción Sol, qué emoción!.
    Mientras me seco las lágrimas no puedo tardar más en agradecerte que compartas todo lo que compartes…¡ y cómo lo compartes!. ¿Has pensado en escribir algo de más peso que un blog?. (Ojo, y tu blog ya es de mucho “peso”).

    Coincidimos : el pasado día 3 me hicieron una resonancia de control rutinario de 1 año, y el próximo 14 de noviembre tengo la consulta. Si no me llaman antes, es que todo va bien. Y aunque me llamen antes, todo va bien. Como dices, estar aquí contando estas cosas y sin secuelas de importancia ya significa que todo va bien.

    Ante tu locuacidad me quedo sin palabras; ya lo has dicho tú todo, y de manera fácil y con la sonrisa en la boca; no hay quien de más. Reconozco que parecerá una burrada para “no-aneurismáticos”, pero siempre le veo el lado bueno a haber sufrido una hemorragia cerebral: mira todo lo que hemos ganado desde entonces: familia, amigos, conocidos, aneurismátic@s anónim@s por internete… Al menos para mí y los míos, desde entonces ha mejorado todo a mi alrededor.

    Muchas gracias Sol por ser como eres. No cambies, y procura mantenernos informados, que da gusto leerte.

    • solcreciendojuntos Says:

      ¡Javier! ¡mi guía!, tú sí que escribes que da gusto, explicando cada batalla que has pasado siempre sin perder el positivismo y el buen humor, ¡me has ayudado muchísimo!.

      Sabía que tendrías el control este mes, aunque pensaba que tal vez después que yo. ¡Vaya palo tener que esperar más de un mes para los resultados!, yo agradezco enormemente que nos hayan hecho coincidir las citas, de hecho me pareció extraño (aquí suelen darte de a 3 meses… cuando me hicieron la tomografía para ver los ventrículos y saber cómo iba evolucionando la hidrocefalia me dieron la cita con el neuro 3 meses más tarde!, para esa altura esa imagen ya no se correspondía con lo que estuviera pasando en mi cabeza!…) Pienso que tal vez fue porque venimos de lejos, aunque no sé si será siempre así ni si de verdad contemplan esas cosas, si fue así, se han ganado un gran punto positivo.

      Creo que no tengo que decirte lo mucho que espero que te digan que está todo estupendo ¡ya es hora!, estaré pensando en ti y el 14 de noviembre (vale, te daré algún día extra para que te sientes a contarnos) me tiraré de cabeza a tu blog para celebrar contigo que te han dicho lo guapo que eres también por dentro, con tanta ingeniería ubicada perfectamente.

      Creo que estaría bien poder coincidir con los compis aneurismáticos ¡y hablar de tantas cosas!, desde batallitas mínimas, anécdotas de quirófano, de planta, de consultas… esas cosas que para los cercanos tal vez son “bueno, ya pasó” (porque ellos mismos quieren olvidar), hasta lo que se precie, porque yo también creo que hay muchas cosas que pueden parecer burradas, o tonterías, para “no-aneurismáticos”, pero que las tenemos “ahí”, y siempre da gusto poder compartirlas con alguien que pueda entenderlas. Yo también creo que pasar algo así (y salir bien!…) tiene su lado bueno ¡y tanto!, ves las cosas tanto más sencillas, la vida tan preciosa, lo que de verdad importa… el vivir el hoy, el achuchar a los tuyos, la buena gente de tu alrededor, los “aneurismátic@s anónim@s por internete” :D…

      ¡Ains! ¡que vuelvo a enrollarme!
      Muchas gracias a ti, por visitarme, por tus palabras, y por todas las pacientes respuestas de mis primeros pasos.

      Un abrazo fuerte y los mejores deseos siempre.

  5. Marta Says:

    Sol, solamente decirte que te quiero mucho y que me alegro de estas buenas noticias porque te mereces todo lo bueno que te pase y más. Cuando te vea te voy a dar un achuchón que te voy a estrujar 😉 ¡¡¡¡¡Requetemuá!!!!!

  6. Paola Caselle Says:

    Hola Sol soy Pao de Rosario, conoci a tu papa por los fulares, despues de tu accidente, y no habia tenido mas noticias tuyas, no pude llegar por la tormenta el dia q visitaste por aca y se juntaron con amigas en comun q tenemos, no te imaginas lo q me alegro de q estes tan bien y agradecida, realmente estoy emocionada de leerte, cuantas enseñanzas me das, y me alegro q tu familia pueda seguir disfrutandote a cada momento y q sean muchisimos momentos mas, te admiro mucho, un abrazo desde tu tierra, fuerza y esperanza q todo sigue bien, Pao.

  7. lola Says:

    Me alegro mucho de que todo haya salido bien. Me he emocionado mucho al leerte. Me recuerdas lo afortunados que somos y lo vulnerables tambien y me hace ponerme las pilas para disfrutar con mi familia de la vida y dejar en segundo plano otras tonterias.
    Un beso

  8. Patricia Says:

    ¡Ay, Sol! ¡Cómo me gusta leerte, porque eres tú, porque desprendes vida en cada palabra!

    Me alegra tanto que te sientas bien, que vaya bien, que vaya a seguir yendo bien 🙂

    Estoy un poco “perdida” del mundo virtual últimamente, pero no os olvido nunca y adoro saber que estais ahí, a “tiro de tecla”.

    Espero seguir leyéndote muchísimo tiempo. Te quiero mucho, Sol.

    Besiño grande

    • solcreciendojuntos Says:

      ¡Patri!, ¡qué lindo leerte! (te leo tarde ¡pero seguro! ^_^)

      Yo también ando a veces un poco perdida… el tiempo no me da para conectarme demasiado, pero yo también te recuerdo siempre, con mucho cariño, ¡mucho!, y me encanta saber de ti.

      Un beso y un abrazo enormes.

  9. blanca Says:

    No te conozco tanto como quizás otras que escriben con frecuencia en el blog, pero siempre pienso que me gustaria conocerte en persona. Me pareces tan especial y tan maravillosa con tus niñas. Yo tengo una niña de 3 años y me resulta muy dificil el día a día con ella. Las tuyas tambien han tenido rabietas y mal caracter alguna vez? casi no puedo imaginarmelo cuando leo lo que escribes.

    Enhorabuena porque todo fuera tan bien en la prueba. Que sigas tan feliz con tu familia como desde aquí fuera nos parece que eres.

    • solcreciendojuntos Says:

      Hola Blanca,
      Muchas gracias por tus palabras bonitas.
      Mis niñas también tienen días mejores y otros peores, ¡como todos! como uno mismo. Rabietas como tales no sé si han tenido… siempre he pensado que son muy, muy movidas, con una energía desbordante y una de ellas muy demandante, pero a la vez son muy comprensivas; siempre les hablo con la verdad, sin mentiras ni engaños, a nadie nos gusta que nos mientan, saben que si no se puede hacer algo es porque de verdad no es posible, si lo fuera, aunque no fuera de mi agrado, lo permitiría…, y les explico mucho lo que va a pasar, lo que pueden encontrar y lo que pueden esperar de ello, eso suele ayudarles a enfrentarse mejor con las cosas, a saber qué pueden esperar, y qué no, de cada situación. Pero todas las personas tenemos momentos mejores y otros no tanto, por ejemplo si estamos cansados… por eso también intento no ponerlas en situaciones “complicadas” cuando están cansadas (o yo misma estoy cansada), el cansancio no ayuda…. Y tal vez no tengamos rabietas, pero “protestamos”, y aunque pueda ser molesto escuchar las protestas del otro, no creo que sea algo negativo, lo importante es poder expresarse libremente, una protesta o una “cara mala” tan sólo es una manera de expresar el desacuerdo, el cual hay que reconocer, respetar los sentimientos del otro, exponer las razones de cada uno y tratar de encontrar una armonía.
      Seguro que así como tenéis esos momentos difíciles tenéis otros maravillosos, y, poco a poco, conseguiréis que estos superen con gran ventaja a los más duros, a todos nos gusta llevarnos bien y estar felices : )
      Un beso grande, y muchas gracias otra vez por tus buenos deseos.

  10. Laura Says:

    ¡Que se me había pasado lo de tu control!! No sabes cuánto me alegro de que todo esté en orden 😀

    Ya te lo dije una vez y no me cansaré de repetírtelo: el mundo no puede permitirse perder a alguien como tú. Eres pura luz.

    Te quiero mucho.

  11. Liz Says:

    Hola,quizas Dios puso al azar estas vivencias tuyas para que yo las leyera,me siento tan identificada contigo.
    Yo me hice la angioresonancia ayer,pase exactamente y senti exactamente lo mismo que vos,estoy con unos nervios terribles…no quiero quiero que me digan…”tenes aneurisma”
    Hace un anho tuve una convulsion ,desperte al dia siguiente en Unidad de Terapia Intensiva,con el desvanecimiento me corte la cabeza y me hicieron 5 puntos.A parte de la noticia de que habia tenido una convulsión,tambien me dieron otra noticia…ESTABA EMBARAZADA! si,embarazada de mi segundo hijo.
    Como estaba embarazada en aquel entonces ,no podia hacerme la resonancia,es asi que tuve que esperar un anho con la angustia de tener que hacermela.
    Ese dia fue ayer,muerta de miedo estoy porque muchos sintomas tengo…dolores horrorosos de cabeza con nauseas,escucho ruidos que no existen,mi hermana de 35 anhos fallecio hacen 4 anhos de un accidente cerebro-vascular ,tengo dolores detras del ojo izquierdo…
    Me entristece terriblemente,no quiero dejar huerfanos a mis dos bebés,no quiero que mi madre vea otra hija en un ataud,ella no lo soportaría mas.
    Era esto que queria compartirlo contigo.
    Esperare a manhana a las 17:00 horas para saber el resultado.
    besos

    • solcreciendojuntos Says:

      Hola Liz,
      Antes de nada ¡Felicidades por tu segundo bebé!, me alegra mucho saber que ya lo tenés en tus brazos.
      Creo que te dan hoy los resultados ¿verdad?, espero que te digan que está todo bien, que quede aquello sólo en un mal susto y que los síntomas que tenés se resuelvan lo antes posible.
      No sabés cómo entiendo tu angustia… en especial con respecto a tus bebés… ser mamá de niños pequeños y pensar en no poder seguir a su lado es algo tan duro de imaginar que sólo el pensarlo hace que te envuelva una angustia e impotencia que no se puede expresar…
      No quiero adelantarme a los resultados, quiero pensar que todo va a estar bien, y, aún si encontraran un aneurisma por ejemplo, pensá en lo positivo, ¡lo encontraron a tiempo! antes de que llegara a romperse, antes de provocar una hemorragia con los peligros que conlleva.
      Estaré pensando en vos mandándote toda la energía positiva, espero que te den las mejores noticias posibles.
      Un beso y un abrazo muy fuerte.

      • Liz Says:

        Gracias por tu palabras!!! si,esta tarde,dentro de 4 horas van a estar los resultados,a las 19:00 hs recien,ya llamé varias veces al centro de imágenes para saber si ya estaban…pero todavía no están.
        Nervios nervios y más nervios.
        Espero escribirte con resultados buenos.
        Gracias otra vez y besos.

      • Liz Says:

        Hola!!! No tengo aneurisma!!! la Angio salió bien,la resonancia es la que no tanto,PERO NO ES GRAVEEE!!! Gracias a Dios!!!
        Gracias por tus palabras que me ayudaron mucho.
        Besotes!!

      • solcreciendojuntos Says:

        ¡Liz! ¡qué alegría!

        Estuve pensando muchísimo en vos, tanto que lo primero que hice esta mañana ha sido venir al blog para ver si ya tenías noticias, ¡cuánto me alegro!
        Espero que lo que hayan visto se solucione enseguida y todos esos síntomas que contabas desaparezcan para siempre.
        Ahora ya podés seguir disfrutando de tu familia más tranquila : )

        ¡Un besote!

        (Me encanta empezar el día con una buena noticia, ¡gracias por contarme! ^_^ )

  12. Raiza Says:

    Hola! es fascinante saber como lo q se pudo convertir en algo q lamentar te llevo a ser mas fuerte y feliz eso es un regalo de Dios y recordemos q Dios obra de manera extraña. Yo debo hacerme una angioresonancia cerebral este mes debido a una arteria grande q salio en una tomografia y a mi medico le preocupa y para ser sincera estoy aterrada con lo q vaya a salir. en el estudio pienso todos los dias en eso pero al leer tu historia me tranquiliza porq sé q todo va a estar bien mediante Dios. Ojala sigas muy bien muchos muchos años mas. Bye

  13. magaoliveira (@magaoliveira) Says:

    tu vivencia me ha servido de mucha ayuda, espero estar tranquila para mi examen que será en marzo 2014. gracias. http://magapalabras.blogspot.com/

    • solcreciendojuntos Says:

      Hola! Me alegro de que mi experiencia te haya servido y espero que todo vaya muy bien en tu angiografia.
      Muchos ánimos y los mejores deseos para la prueba y los resultados.
      Un abrazo,

      Sol.


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