Vivencias: La angiografía cerebral de control a los 6 meses de la embolización.

Todo llega.

Cuando tuve el accidente cerebro-vascular le hicieron firmar a Jose un consentimiento para una angiografía diagnóstica y para una posible embolización con coils de platino si se detectaban malformaciones aneurismáticas (las cuales suelen ser las responsables de las hemorragias subaracnoideas como la que yo presentaba). En esta segunda hoja de consentimiento venía explicitado que, luego de la embolización seguirían controles periódicos, entre los que se contaban, inexcusablemente “en todos los casos”, una angiografía cerebral a los 6 meses del procedimiento.

Este control es necesario porque la intervención endovascular de los aneurismas es una técnica relativamente nueva, con la gran ventaja de ser mucho menos cruenta que la cirugía tradicional pero con la desventaja de no ser tan duradera en el tiempo, con presentar un porcentaje de residivas a veces demasiado alto. Si un aneurisma no está correctamente embolizado, si en su interior sigue circulando sangre, éste puede volver a romperse y, por lo tanto, provocar otra hemorragia cerebral.

Para mí la información es poder, es indispensable para poder tomar decisiones y, en mi caso, para saber a qué tendré que enfrentarme, a veces creo que le tengo más miedo a lo desconocido que a lo que tenga que enfrentar.

A mi me han ayudado mucho las experiencias de otros supervivientes de aneurismas, la información que pude leer de libros científicos (no puedo evitarlo, soy de la rama…) y de artículos científicos publicados en bases de revistas reconocidas.

La información es básica, si alguien en mi misma situación, o situación similar me lee, quiero dejarle aquí alguna de esa información, que me ayudó a mí (aunque hay muchos sitios en internet y, la experiencia de otras personas, saberlos reales, vivos, es lo que más ayuda, por eso aquí estoy, contando la mía también).

Sin embargo con toda esta información, sin el apoyo de amigos, de mi marido y su familia que se quedó con mis hijas estos 2 días, de tantas mujeres tan especiales que siguen mi blog o que he conocido en el camino de la maternidad y que han estado a mi lado de una forma u otra a pesar de la distancia o el tiempo que llevábamos sin vernos, no podría haberlo afrontado con la calma y serenidad que pude hacerlo.

Pero ¿qué es una angiografía cerebral?

En palabras del Dr. Harrison en el libro: “Principios de Medicina Interna”, 17a edición,  en la sección 1 “Diagnóstico de las enfermedades neurológicas”:

La angiografía por catéter es un método indicado para evaluar alteraciones de vasos finos intracraneales (como el caso de la vasculitis), para identificar malformaciones y aneurismas vasculares, y como parte de métodos terapéuticos endovasculares (cuadro 362-1). La angiografía ha sustituido a la CT/CTA o a la MRI/MRA para muchas indicaciones.La punción de la arteria femoral permite el acceso retrógrado hasta la aorta, el cayado aórtico y los grandes vasos. La complicación más peligrosa de la angiografía cerebral es el accidente vascular cerebral. Se puede formar un trombo en la punta del catéter o en su interior o con el propio catéter, o la guía desprender un trombo o placa ateroesclerótica o por la fuerza del líquido inyectado y enviar émbolos en sentido distal en la circulación cerebral. Entre los factores de riesgo de que surjan complicaciones isquémicas están la escasa experiencia por parte del médico, ateroesclerosis, vasoespasmo, deficiente gasto cardiaco, menor capacidad en el transporte de oxígeno y posiblemente jaqueca. El riesgo de complicaciones neurológicas varía, pero es de casi 4% en lo relativo”…  (continúa)

¿en qué consiste?:

Según el Intituto Panvascular de Occidente “el estudio de Panangiografía Cerebral Digital Diagnóstica es un método invasivo que se realiza en una sala de hemodinámica con sistema de refrigeración, bajo emisión de rayos “X”, y bajo control fluoroscópico (radiación continua controlada). Para realizar el estudio es importante la aplicación de medio de contraste intra arterial.

El estudio consiste en colocar al paciente en posición de decúbito dorsal (acostado boca arriba) en una mesa. El estudio se realiza con el paciente  bajo condiciones de asepsia y antisepsia en área de trabajo (pierna, brazo o cuello). Se realiza una punción arterial y se coloca un introductor arterial que sirve como vía de entrada al sistema arterial.

En primer lugar se introduce un catéter diagnóstico y una guía, y se navega por el sistema arterial ascendiendo en contra flujo hasta localizar el arco aórtico (nacimiento de las arterias del cuello que van hacia el cerebro). En el estudio de Panangiografía Cerebral Digital Diagnóstica es importante realizar la canalización y exploración con medio de contraste de las cuatro arterias principales que van hacia el cerebro.

Aquí os dejo un vídeo donde puede verse la punción y la introducción del catéter (falta la parte previa (la preparación), la angiografía en sí (con la inyección del contraste en las arterias cerebrales) y la posterior, de la que casi no se habla pero que considero necesario conocer tambié. De todas ellas intentaré exponer mi experiencia, por si le sirve a alguien más)

Objetivo y beneficio:

Estudiar de manera objetiva patologías cervicales, faciales o cerebrales de tipo tumoral o vascular, para conocer de manera detallada su composición, y de esta manera poder tomar una decisión terapéutica adecuada.

Riesgos y complicaciones asociados al estudio de Panangiografía Cerebral Digital Diagnóstica
Cloft HJ, et. al. Stroke 1999;30:317-320

El estudio es un procedimiento invasivo (manipulación interna del sistema arterial del paciente), y como todo estudio invasivo no esta exento de riesgos o complicaciones.

Los riesgos y complicaciones del procedimiento se dividen en complicaciones neurológicas (afección cerebral) y complicaciones no neurológicas (afección sistémica), y estas se pueden presentar durante el procedimiento diagnóstico, o hasta 2 a 3 días después de realizado el procedimiento.

Complicaciones neurológicas

Las complicaciones neurológicas se pueden presentar en el 1.2% de los pacientes en los que se realiza este estudio, de estas complicaciones 0.9% son transitorias y remiten con el tiempo, y 0.3% son permanentes y no mejoran con el tiempo. Este porcentaje puede variar de acuerdo a la patología.

Entre los riesgos y complicaciones neurológicas se encuentran las siguientes:

  • Isquemia cerebral transitoria
  • Infarto cerebral
  • hemorragias cerebrales por ruptura arterial o de lesiones vasculares
  • Crisis convulsivas
  • Migración de material diagnóstico o aire a las arterias cerebrales.

Complicaciones no neurológicas (sistémicas)

Las complicaciones no neurológicas se pueden presentar de manera general en el 0.63% de los pacientes en los que se realiza este estudio, de estas complicaciones 0.6% son serias y pueden ser corregidas, y 0.03% son permanentes y no pueden ser corregidas.

Entre los riesgos y complicaciones no neurológicas (sistémicas) se encuentran las siguientes:

  • Infecciones locales en el área de punción arterial
  • Infecciones sistémicas asociadas a la baja temperatura en la sala de hemodinámica
  • Disecciones arteriales
  • Hematomas arteriales en el sitio de punción
  • Disección arterial en otras arterias asociadas al manejo del material diagnóstico (guías y catéteres)
  • Hipotensión arterial
  • Hipertensión arterial
  • Choque hipovolémico asociado a hematomas masivos
  • Embolismos periféricos
  • Formación de pseudoaneurismas
  • Arritmias cardiacas
  • Falla renal asociado al medio de contraste
  • Reacciones alérgicas al medio de contraste.

Riesgo de defunción
Dion JE, et. al. stroke 1987;18:997-1004

El riesgo de defunción se ha estimado entre el 0.05% y el 0.4% de los pacientes en los que se realiza el estudio de Panangiografía Cerebral Digital Diagnóstica. El riesgo de defunción esta relacionado con la presencia de complicaciones durante el estudio.

En la hoja de consentimiento informado que me dieron a mí, entre otras cosas, pone lo siguiente:

Beneficios y riesgos:

Es de esperar que la realización de esta prueba le reporte a UD. la obtención de la información que de ella se espera. La información que proporciona en todos los casos que se indica su realización, es suficientemente importante para asumir las posibles complicaciones que de ella se puedan derivar.

Complicaciones posibles:

1. Relativas al cateterismo: Molestias transitorias o pequeños hematomas cutáneos en el lugar de la punción arterial: raramente se puede padecer una infección en la piel.

Existe un riesgo potencial de ocluir algún vaso cateterizado y si esto ocurre en los vasos intracraneales puede ser causa de infarto cerebral. El riesgo estadístico de esta complicación es de 2,4 a 4,2% en los pacientes que tienen una enfermedad vascular conocida. La mayor parte de las complicaciones son transitorias y sólo en 0,15-0,6% de los casos se produce una complicación permanente. El riesgo de muerte como consecuencia directa es menor.

Alternativas: No existen alternativas a esta técnica ya que otros medios de obtener imágenes ya se habrán empleado en su caso antes de indicar el cateterismo.

Mi angiografía de control de este pasado lunes:

Esta es sólo mi experiencia personal, cada hospital sigue sus propios protocolos, por ejemplo sé que algunos te ingresan la noche anterior, te hacen analítica y pruebas de tiempo de coagulación y, recién al día siguiente, te hacen la angiografía.

Lo mismo con el tiempo de ingreso después de la prueba,  te dejan 24 horas (la gran mayoría) aunque parece que en alguno, en ciertos casos, pueden darte el alta a las 12 horas, siempre que “el paciente entienda los riesgos y siga las recomendaciones” y “su domicilio se encuentre cercano al Centro (hospitalario)”

A mi me ingresaron esa misma mañana, a las 8hs en ayunas.

Tuvimos que levantarnos a las 6:45 hs porque el hospital nos queda a 1 hora de viaje. Al llegar aún no había casi nadie, así es que nos mandaron a esperar en la sala de espera de la zona de “radiología central”. El viaje lo hice tranquila, me sentía acompañada por los deseos y oraciones de tantas mujeres maravillosas que sentía que todo tenía que salir bien, y, si no fuera así, pues, tampoco sería tan malo, porque tenía a mucha gente que me quería, acompañaba y deseaba lo mejor. Creo que por más que lo intentara no podría transmitir lo importante que es sentirte querida y acompañada cuando te sientes asustada.

Al fin salió una enfermera, preguntó mi nombre y me dijo: “Estamos preparando la sala, en un ratito te llamamos. Sabes que tendrás que quedarte ingresada hasta mañana ¿verdad?”. A lo que respondí que “sí” con cara de resignación.

“Vamos, esto no es nada, a comparación de lo que ya te han hecho esto no tiene que preocuparte” agregó.

Y allí seguimos esperando unos minutos más hasta que volvió y dijo: “Listo, ven conmigo”. Y, mirando a Jose agregó, “tú no puedes pasar… pero en cuanto termine saldremos por aquí” señalando la puerta y el ancho pasillo por donde transitan las camas.

Al entrar me esperaba una cama, pero no para ahora, ahora simplemente me invitaron a pasar a un pequeño habitáculo donde había una silla, 1 bolsa enorme para guardar toda mi ropa, un camisón, un gorrito y unos “zapatos” de cirugía desechables.

Una vez vestida tan mona, con el trasero al aire (¡ains! estos camisones hospitalarios!), me esperaba la enfermera (encantadora) para llevarme a la sala angiográfica vecina comunicada a ésta. Estuvo muy amable, me pilló el camisón por detrás para llegar hasta la camilla quirurgica sin enseñar mi precioso culete a nadie ;P

La camilla era como todas las de quirófano, algo más estrecha en la zona de la cabeza donde había una especie de almohada redonda y medio hueca donde encajaba perfectamente la cabeza.

Soy muy friolera, siempre paso frío, así es que se los comenté (si eres friolero no te cayes, estarás en la camilla cerca de 1 hora, se puede hacer muy larga si estás pasando frío) y, muy amablemente, me pusieron una mantita en las piernas.

Luego se acercó a prepararme mientras otra enfermera traía sueros, contraste, heparina y demás.

Me cogieron una vía y me pusieron un suero (supongo que allí iría el sedante suave, que, gracias a Dios, era realmente suave, porque ¡no quería dormirme!)

Luego me llenaron de cables, los que si alguna vez estuviste ingresados, en especial en la UCI, ya conocerás. Sensores para monitorizar el rítmo cardíaco, sensor en el dedo para controlar el pulso, brazalete en el brazo contrario al suero para controlar la tensión arterial (se infla cada ratito durante todo el proceso) y un “algo” debajo de la espalda (podría arriesgar a decir qué es, pero como no lo sé a ciencia cierta pues prefiero llamarlo así “un algo” y no te preocupes, no molesta nada)

Una vez toda preparada, tan mona con gorro, pantuflas, sensores y cables, comenzaron a preparar el resto del quirófano y la zona operatoria (es decir, mi ingle 🙂 )

Decidieron un poco a suertes entre las dos quién se lavaba las manos y allí se fue. Al ratito volvió ya lavada y comenzó a ponerse la bata quirúrgica y los guantes estériles.

Mientras tanto una tercera preguntaba si tenía que rasurarme, a lo que la segunda, previa mirada, respondió que no, que venía preparada de casa ^_^ (sí, lo recomiendo, al menos yo prefiero depilarme a rasurarme)

Me tomaron el puslo femoral y decidieron que el derecho estaba “O.K.” pero una le dijo a la otra: “Pero tú pinta los dos” (claro, así estaré más mona 🙂 ) Así es que me pusieron desinfectante en ambas ingles.

Luego ya la enfermera vestida aséptica me colocó la sábana esteril sobre el cuerpo con sus respectivos orificios a nivel de las ingles (linda sábana, al menos me tapaba “por allí abajo”)

Entonces entró el neuroradiólogo intervencionista, un hombre calmado y que para mí es mí héroe, él estuvo el día en que me embolizaron (aunque todavía no lo sabía (aunque lo intuía)), fue uno de los neurorradiólogos que me embolizó.

Me preguntó cómo había estado, si tenía dolores de cabeza (esto es simpático, en un momento le digo: “sí, me duele, pero no fuerte, aunque sí seguido, pero poco, como a todo el mundo” a lo que respondió “no, no a todo el mundo le duele la cabeza” Sinceramente sigo pensando que a todos, de vez en cuando ¡le duele la cabeza!) Me preguntó si con más frecuencia que antes a lo que tuve que decir que sí… Y, así como había venido, se marchó…

Al rato volvió ya lavado, se puso la bata, los guantes y: “Vamos a empezar” – dijo.

La verdad todo iba tranquilo y sin pausa, desde que entré a la salita a cambiarme no habíamos parado ni un segundo, agradezco la agilidad, no tener que esperar, que todo estuviera bien preparado y fuera rodado.

“Un pinchacito…. ¡ya está” – Dijo mientras me inyectaba el anestésico local (En realidad, luego del pinchacito, que debo decir que tiene muy buena mano, apenas lo sentí, así, un pinchacito de nada) te siguen pinchando un poco más, pero bueno, es lo de menos)

Luego de eso viene el cortecito, es realmente minúsculo, a mí no se me había dormido la zona y lo sentí pero no dije nada porque fue como otro pinchazo (si lo sientes ¡dilo!)

Después de ese pequeño cortecito viene la disección roma de los tejidos, que, dicho en español, es abrir camino desgarrando los tejidos hasta la arteria, con una pinza por ejemplo, abriendo sus puntas, sin usar un medio cortante que podría lesionar un nervio o la propia arteria (y, cualquiera de las dos cosas… mejor no mencionar las complicaciones que no tienen porqué pasar, es algo muy sencillo)

Y… ¡auch!, no sé si abrí la boca pero di un buen salto sobre la camilla.

“¡Epa! ¡¿qué pasó?!”-  Dijo el neurorradiólogo (mientras daba un salto más grande que el mío, junto a la enfermera que también saltó) Y, antes de poder contestar ya estaba preguntando: “¿Fue dolor o calambre?”

“Dolor”- respondí (casi pidiendo perdón, qué susto les dí, fue sin querer, mi cuerpo saltó solo)

“Lo siento” respondió, “no tendría que haber pasado…”

Yo le sonreí de oreja a oreja ^_^

Luego ya no me dolió más, y de verdad que no fue nada, por lo visto se podría haber evitado, por lo que os recomiendo que si, al haceros el primer cortecito os duele, (no si sentís presión, eso es normal), si duele, aviséis, os evitaréis lo siguiente, que duele más. Aunque pasa rápido, al final se duerme (¡tarde pero seguro!) y ya no duele más (al menos hasta que se pasa la anestesia)

Del resto no sentí nada, lo cual agradezco, porque cuando en la UCI me pusieron el Drum (una vía periférica que se transforma en central, desde el brazo hasta el corazón) sentí perfectamente cómo iba subiendo por el brazo y eso que estaba sedada, con morfina y con el cerebro inflamado, casi no sabía ni donde estaba y, aún así, sentí perfectamente por dónde iba el catéter.

Este catéter no lo sentí, llego a las arterias del cerebro sin que me enterara. Ya ves, esta parte no duele, ni molesta, ni nada 🙂

Una vez allí viene el contraste, aquí dicen que cada persona es un mundo, he leído casos en donde les ha dolido mucho, que sentían que les quemaba la cabeza (y esos testimonios me tenían un poco “asustada”…) y otros en que sintieron parecido a lo que sentí yo: una molestia rara, una especie de dolor en la mitad de la cabeza, un leve calor con sensación de hemi-jaqueca leve. Otra cosa que sentí, o más bien “vi” fueron luces, al entrar el contraste, el primero (te hacen sengún necesiten) ví como relámpagos, pero pasan enseguida, sólo los ví mientras entró el contraste.

Luego me quedó la mitad de la cabeza algo dolorida (inmediatamente después, aún en la camilla con el catéter), pregunté y me dijo que “a veces pasa, es por el contraste que puede dar reacción. Ya se irá pasando”.

Hasta ahora venía todo bien, normal, era como lo que había leído.

El neurorradiólogo me comentaba alguna cosa y, como parecía accesible, aproveché a preguntarle si al terminar podría ver las imágenes de mi cerebro (y mis aneurismas) que la vez anterior no pude ver. “Sí, claro”- respondió.

Sin embargo… terminó de inyectar el contraste, en los monitores aparecían las imágenes (había 6 monitores frente a él, él estaba a mi derecha y los monitores a mi izquierda), se acercó a verlas… se acerco más y…. ¡se marchó!

Detrás de él se marcharon las chicas también…

Se metieron detrás del cristal donde están el resto de equipos computarizados y monitores. Hablaron bajito un rato y volvieron…

Comenzó a retirar la protección plomada que lo separaba de mi cabeza y dijo: “Bueno, ya está” y mientras se giraba a coger algo más agregó: “está todo bien”

“¿Está todo bien” repetí a fin de asegurarme, ¡qué poco entusiasmo para dar una respuesta tan esperada!.

“Sí, tus aneurismas están tapados, ahora los volveremos a ver dentro de un año, en principio con una resonancia”

¡Qué alegría!, están tapaditos, en principio hasta dentro de un año ¡puedo desentenderme de ellos! y ¡la siguiente exploración no será una angiografía!.

Él comenzó a quitarse cosas y se acercó a mi cabeza a enseñarme lo que se veía en los monitores. Yo estaba sin mis gafas… así es que lo ví a medias… pero, al menos, los medio ví. Pude ver mi carótida con sus 2 aneurismas (los imaginaba más pequeños…) no pude constatar si la oclusión es realmente completa, uno de ellos lo vi “extraño”, pero confío en sus palabras: “están bien tapados”.

Mientras tanto las enfermeras me quitaban todo y… ¡me ponían un torniquete! un torniquete tipo prensa, ¡me prensaron a la mesa!

Esta parte no te la cuentan…

Sí te dicen que tendrán que ejercer presión sobre la arteria por unos 15 minutos, pero nunca imaginé que en esa forma… (Tal vez en otros sitios no sea así, puedes preguntarlo)

Eso sí que duele… O al menos a mí sí me dolió… tal vez porque soy demasiado delgada.

La pierna se me empezó a quedar dormida, como cuando estás sentado una mala posición, pero a lo bestia. Sin querer movía los dedos del pie, es instintivo, sientes que la pierna se queda seca, acorchada y duele, es una sensación realmente mala… (Pero tarnquilo, ¡todo pasa!)

Lo comenté, me dolía mucho… Y me dijeron que ya la aflojarían, que debían hacerlo así…

Al rato la aflojaron un pelín, ¡qué alivio!.

Al cabo de unos minutos probaron a ver si ya estaba. Una de ellas miró y dijo: “no, aún no” y se quedó haciendo presión con su mano ¡Eso es tanto mejor!.

Al fin terminaba, el neurorradiólogo miraba las imágenes obtenidas desde el cúbiculo vecino comunicado con la cristalera y, de vez en cuando miraba a donde estábamos.

“Levanta un pelín la pierna” me dijo una de las enfermeras mientras la otra le ayudaba a poner el vendaje (¡vaya vendaje!, es un “tocho” de gasa sostenido por una venda adhesiva que me envolvía pierna, ingle y espalda).

Intenté levantarla pero… “No puedo”

Me la levantaron ellas y me quedó doblaba: “Estírala, tienes que tenerla estirada”

Lo intenté, pero no podía moverla.

El neurorradiólogo se apresuró a venir.

“A ver, encoge la pierna”.

“No puedo” contesté entre risas (sí, lo sé, no era de risa, pero me dió por ahí). Hacía toda la fuerza que podía y no lograba moverla para ningún lado.

“Levántala”.

Venga fuerza extrahumana. “No puedo”.

“A ver los dedos del pie” “mueve los dedos”.

Si, los dedos se mueven 🙂

“A ver la pierna, arriba”.

No hay manera. Era un bloque que no se movía.

Probó los reflejos, una, otra , otra vez… no le convencían…

Se acercó a mi cara:

“A ver, sonríe, enséñame los dientes”. “Saca la lengua, muévea a la derecha, a la izquierda”.

Movía todo perfecto. Gracias a Dios no parecía del cerebro.

“Será del torniquete” le dijo una de las enfermeras.

“No creo” dijo él…

“A ver ahora, levanta la pierna”

Jolín, que no puedo. (y encima me reía, yo super tranquila ¿sería el sedante?)

Tocándome la pierna me dice: “¿La tienes dormida?”

“Sí, como acorchada, siento raro, sólo cuando me la toca”.

“Tene que ser del torniquete” repite una de las enfermeras, se le quedó dormida ¿sino qué?

“Tranquila” dice él, “Debe ser de la anestesia local, se debe haber ido hacia los nervios de la pierna, ya se despertará”.

Se marchó otra vez a la oficinita mientras terminaban de quitarme el gorro tan mono, las pantuflas, el suero… Y llegaba una celadora con la cama que ya había visto a la entrada.

“Con esta sí podremos ¿verdad” Bromeó con las enfermeras y otro celador.

“Ya si no podemos con ella…” rieron (¡la verdad! no peso nada!)

Y me pasaron a la cama.

“Espera” dijo el neuro, “no la tapes aún”.

“A ver, intenta levantar la pierna”.

Nada…

“Bueno, ya se despertará…”.

Y al fin pasamos a la segunda parte de la angiografía, a la observación en planta 🙂

Al salir de la sala de angiografías me esperaba Jose

“¡Hola cariño!, ya estoy” le dije con una sonrisa : )

“El médico es ese” le dijo la celadora, “si quiere hablar con él”. Mientras me llevaba por el pasillo.

Jose se acercó, dice que le habló un poco cortado, como preocupado pero que le dijo que los “aneurismas están tapados”, y agrego: “luego pasaré por la habitación”.

La habitación muy bien, era compartida pero estábamos solos. Las enfermeras de planta muy amables.

 

Hablando con el móvil ¡a Argentina!, dándole la buena noticia a mi mamá.

 

Te controlan la tensión arterial, la temperatura (pobres, los he preocupado por todos lados… con la pierna, con que tenía unas décimas de fiebre… Pero por suerte todo se resolvió pronto y salió todo perfecto), te miran el apósito y la zona para controlar que no haya hemorragia y te toman el pulso del pie para controlar que no hay trombos o alguna otra complicación. Todo cada poco tiempo.

Me habían dicho que no podría comer hasta la tarde/noche. Unos días atrás me había cruzado con una de las neurocirujanas que me atendió cuando estuve ingresada y me había dicho: “te harán una prueba de tolerancia a la merienda” “supongo que por la tarde te darán un café con leche o algo así”.

Otras personas que han tenido angiografías tampoco habían podido comer nada. Begoña me comentó que, en ninguna de sus angiografías había podido comer hasta la noche “una sopita o cosas así” “y, total, como no te dejan incorporarte se te quita hasta el hambre”.

Uff, ¡yo llevo muy mal no comer! ;P

¡Pero no!, la angiografía empezó a las 9:15 de la mañana y a las 11 más o menos ya estaba en la habitación (la angiografía en sí no debe durar más de 15-20 minutos, se tarda con todo lo demás, ¡incluido el torniquete!) y, apenas me subieron, después de controlarme tensión, pulso, herida y temperatura ¡me trajeron un zumito! (es un poco incómodo tomarlo tan tumbada, ¡pero tenía una sed!).

La enfermera preguntaba por mi pierna, si se había despertado, si podía moverla…

Todavía no… Seguía tipo palo… Pero yo seguía tranquila, segura de que ya se despertaría, el pie lo movía 🙂

Unas 2 horas más tarde empecé a sentir dolor en la incisión de la ingle y, al poco tiempo creo que la pierna empezó a despertarse, por lo que, no lo sé, tal vez fueron las dos cosas, pero creo que sí, que puede que la anestesia local durmiera sin querer nervios de la pierna, porque coincidió (casi) que empezara a sentir la zona de la incisión con que pudiera volver a mover la pierna.

En realidad no podía probar si la podía mover (¡no me dejaban pero querían saber!), era la pierna de la punción y la tienes que tener absolutamente inmóvil al menos 7 horas… Luego ya puedes moverte un poco, sin levantarte y siempre sin flexionar esa pierna.

Parece fácil ¿no?, estar 24 horas en la cama, ¡qué guay!. Pero no, estar así inmóvil boca arriba, sin ni siquiera flexionar la pierna… ¡te duele todo! (esto ya me lo habían dicho, casi todos coinciden en que lo peor de las angiografías (quitando los riesgos…) son las 24 horas posteriores sin poder moverte (y yo que no les terminaba de creer…))

Además no sé si por la febrícula, pero, entre el dolor de la incisión, el dolor de la cintura, de la pierna, de la vía en el brazo izquierdo y de la cabeza… estaba bastante hecha polvo…

Al saber que el dolor de cabeza no había cedido me pusieron en vía un paracetamol. El dolor de cabeza no me lo quitó, pero el dolor de la punción y el de la cintura ¡mejoraron!.

Justo unos minutos después… ¡Marta!, ¡Marta ha venido a visitarme!.

Por suerte llegó cuando mejor estaba, y, justo también, unos minutos después, pasó el neurorradiólogo, me dijo que ya me dejaba moverme un poco, sin flexionar la pierna derecha, que ya podía incorporarme más e incluso, cuando se cumplieran las 7 horas, podría levantarme al baño, aunque que me lo tomara con calma y que durmiera boca arriba con la pierna extendida (obviamente ¡no pude!), que son 24 horas de reposo absoluto y de 24 a 48 horas más de reposo relativo, que pasaría al día siguiente a darme el alta.

No lo conozco de nada la verdad, pero me pareció un hombre entrañable y un muy buen neurorradiólogo, me alegra haber podido estar en sus manos.

 

Comiendo 🙂

 

También entonces me trajeron la merienda, que pude disfrutarla con unos hojaldres exquisitos que trajo Marta. (¡Y a la noche la cena! con hojaldres de postre 🙂 )

Pero no sólo trajo eso (que ya era demasiado, ¡son muchísimos!), sino que me trajo un regalo de las compañeras de El Parto es Nuestro, un regalo lleno de sentimiento, de significado, un regalo que merece un post aparte y que espero escribir muy muy pronto. Espero poder transmitir todo lo que ha significado para mí.

Marta se quedó casi 2 horas, 2 horas de su vida, siendo mamá de una niña de 1 añito y 4 meses, es un regalo enorme. Marta es de esas personas que hay tan pocas, tan especial, tan buena. Me siento honrada, agradecida y feliz, de tener a una amiga así, espero poder corresponderla, ¡se lo merece tanto!.

Esas 2 horas estuve pletórica, ¡lo que puede hacer la buena compañía!. Luego ya dejó de hacer efecto el paracetamol, o las horas en la misma posición pasaron factura, o… No sé, ¡otra vez me dolía todo!

De todos modos se está bien, son sólo unas cuantas molestias juntas, si pasaste una hemorragia cerebral, una angiografía ¡no es nada!, ve confiado ¿si?. Además, con un resultado bueno, sabiendo que los aneurismas siguen bien ocluidos, todas esasmolestias por más malas que sean son insignificante, sabes que enseguida habrá pasado y que lo que quedará es eso, lo importante, saber que, al menos de momento, ¡todo sigue bien!

La noche… bueno, como suelen ser las noches en un hospital…

Al día siguiente mejor (a las 4 de la madrugada decidí que era suficiente y, despacito, me levanté al baño, ¡estaba de pie!, mi pierna funcionaba bien, y todo lo demás también), así es que, al volver a la cama, ya me puse boca abajo ¡qué alivio!. Seguí con la pierna estirada, lo último que deseaba era una complicación por mi culpa, pero ya me moví más y la espalda lo agradeció mucho.

Al amanecer, otra vez constatar herida, toma de tensión, temperatura… ¡todo bien!

“Pronto pasará el Doctor y seguramente puedas irte a casa”. ¡¡Bieeeenn!!

Y dicho y hecho. Creo que el pobre hombre (el gran hombre) vino al hospital sólo a darme el alta a mí… era día festivo, estaba vestido de calle y, al salir nosotros… ¡el hospital parecía fuera de servicio!, no había nadie, no había visitas, y… las puertas de salida, por donde habíamos entrado, ¡estaban cerradas!.

 

El maravilloso presente de las mujeres de El Parto es Nuestro.

 

Fue una odisea salir… mucha indicación de reposo pero, para salir del hospital, ¡caminé muchísimo! jeje. Rengueaba, porque, no sé porqué, salí con un dolor muscular en la zona de la ingle que apenas me dejaba mover la pierna… No sé si del torniquete, o del esfuerzo que hice esos minutos cuando esperaban que moviera la pierna, pero, el hecho es que la zona de la ingle, donde se inserta el músculo, me duele bastante (¡hoy ya menos!), casi no podía levantar la pierna para dar los pasos, pero sabía que ya se quitaría, un dolor muscular antes o después, se quita 🙂

Vaya rollo ¿verdad?

Espero que si tienes que hacerte una angiografía cerebral puedas llegar a ella sin miedo. Creo que la información y el compartir experiencias con otros que ya lo han vivido siempre ayuda, por eso espero que mi experiencia personal, te ayude.

Los resultados ya no dependen de ti. La ansiedad que produce esa espera es difícil de controlar, pero, al menos, la de la prueba en sí, sí se puede hacer más llevadera, en 24 horas todo ha pasado, y te prometo que la angiografía en sí, se pasa enseguida y no duele nada; los riesgos están, sí, pero tú no puedes controlarlos, lo que puedes hacer es intentar pensar en positivo, pronto estarás en planta : )

Quiero aprovechar a dar las gracias, ¡otra vez!, a todas, todas las que me habéis acompañado de una forma u otra, con mensajes, llamadas, pensamientos…

Espero escribir muy pronto una entrada contando sobre la sorpresa tan especial que me llevó Marta de parte de mis compañeras de El Parto es Nuestro, porque allí espero poder contaros la parte “menos técnica y más sentimental”, la fuerza que tiene el cariño y los buenos deseos para ayudar a afrontar los miedos. Y quiero aprovechar ese post para darles las gracias, hicieron un esfuerzo muy grande, en poquísimos días, no tenían porqué hacerlo. Es algo enorme recordar la cantidad de gente buena y generosa que hay, gente que hace del mundo un lugar mucho mejor para todos.

Gracias otra vez, a todas, de corazón, este resultado tan bueno es en parte vuestro.

¡GRACIAS!

Más información en:

http://www.clinicarenaca.cl/prontus_clinica/site/artic/20100709/asocfile/20100709121448/consentimiento_informado_angio_cerebral.pdf

http://aneurismascerebrales.blogspot.com/

http://jfbuendia.blogspot.com/

http://www.ipao.com.mx/angiocon.htm


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28 comentarios to “Vivencias: La angiografía cerebral de control a los 6 meses de la embolización.”

  1. Maria(mama de Carlota) Says:

    AY Sol, qué alegria saber que todo te ha ido bien,me alegro muchíiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimo !qué bien! qué bien! y qué bien!un besico muy gordo

  2. Maren Says:

    Querida Sol, quiero decirte lo orgullosa que estoy de tí y lo mucho que te admiro por tu valentía y por tus ganas de vivir. Me alegra tanto saber que todo haya salido bien. Te mando un abrazo muy, muy, muy fuerte desde Alemania. Espero poder verte muy pronto. ¡Un besito!

  3. Rosa Says:

    Lo primero felicidades! Me alegro tanto de que todo fuera bien! De verdad, te admiro, estoy mareadísima de leerte, me acabo de poner mala, yo no sirvo para todo eso, me pongo fatal de pensar en sentir todo lo que cuentas, sé que es necesario pero yo prefiero no sentir nada, le tengo pánico al dolor, aunque imagino que todo es tener que enfrentarse a lo peor para que eso no te parezca tanto. me pareces una mujer super valiente, te mereces lo mejor guapa! Un besazo

  4. solcreciendojuntos Says:

    Maria, ¡te debo un correo!, estos días estuve con la cabeza en otra cosa… Pero me encanta leerte, saber de ti y de Carlota, y me encanta compartir contigo, creo que ya lo sabes ¿verdad?
    Un besito enorme para ti, ¡repleto de cariño!.

    ¡Maren!, Qué lejos te leo sabiéndote en Alemania… y eso que estás mucho más cerquita que el resto de mi familia en Argentina, será que todavía no he estado nunca por allí, o será que quería tenerte siempre cerca y Alemania te llevó… Pero, como sea, me encanta ese abrazo y espero poder darte otro, de los de verdad, y pasar un día juntas, hablando de todo y de nada.
    Un besote enoooorme.

    Rosa, muchísimas gracias por tu cariño y buenos deseos.
    Y no me admires por esto, no es tanto, de verdad que para el que lo pasa es mucho menos de lo que parece, es aparatoso porque el cerebro es delicado, y preocupa (no voy a decir que no…) lo que de verdad es “más” son los riesgos y la ansiedad de esperar un buen resultado, pero la intervención en sí se pasa pronto, ¡todo pasa!, esto no es nada en comparación de otras cosas, hay personas tantísimo más valientes que yo. Ojalá nunca nos faltara la salud…
    Y yo no estuve sola y eso es algo que ayuda mucho, a pesar de que no estuvieran físicamente a mi lado me sentí muy acompañada por mucha gente maravillosa, me sentía segura y arropada, y es increíble lo que ayuda a afrontar situaciones emocionalmente difíciles.
    No tengo palabras para agradecer el apoyo y el cariño que he recibido estos días.

    Un abrazo muy fuerte y mil gracias por todo otra vez.

  5. Lore Says:

    Buenas Tardes Sol!!!
    Me alegra tanto saber que todo ha salido bien, gracias por tus experiencias, por el cariño que derrochas, por las ganas de vivir. Nos das lecciones dia a dia, ahora sigue disfrutando de cada sonrisa que te rodea, tus niñas, Jose, y todas y cada una de las niñas que esperamos con ternura todos tus post.
    MUCHAS GRACIAS POR SER ASI
    CUIDATE MUCHO
    UN BESO DESDE VITORIA
    LORE

  6. Maribel Carrillo Says:

    Que alegria me da que ya estes de vuelta a tu casita y que todo este bien…descansa mucho y dejate consentir. Un beso

  7. Blanca Says:

    Me alegro mucho, Sol; no he podido leerlo todo porque soy un poco aprensiva, y lo cuentas demasiado bien, pero me pareces muy valiente; ha tenido que ser duro. Un abrazo

  8. Patricia Says:

    Que alegria que todo esta bien. Y me encanta que nos hayas contado tu experiencia. Y sobre todo darnos tanta información valiosa. Uno nunca esta libre de algo asi.

    Solcito te mando un beso grandote!!!!!

  9. lunita Says:

    AAAAAhhhhhhhh respiro aliviada!!!!! Que bueno que ya estas en casita!! Ahora a descansar para que te sientas mejor prontito. Te mando un brazote y muchos besos

  10. mabel Says:

    Pero cómo eres de buena que recién sales del hospital y ya estás ayudando al prójimo contando tu experiencia… no paras…
    Ha sido muy emocionante el relato, haces saltar de la lágrima a la carcajada en un “pis pas…” . Totalmente de acuerdo contigo, esas batas son una ignominia jajajaja. Lo de partirte de risa aparte de por tu buen humor fue por la anestesia. Ya que te tienen que drogar, pues a disfrutar un poco ¿no?…
    Qué detalle tan bonito Marta, vaya dos…

    Gracias Sol!
    Mabel

  11. artemix03 Says:

    Como me alegro Sol!!!!Un besazo enorme!!!!

    María, Ojana

  12. bebesyespecias Says:

    Solete!!!! Cómo me alegro de las buenas noticias!!! Me he acordado mucho de ti estos días 🙂 Un abrazo enorme para esta mami tan valiente y generosa :* :*

  13. Abre Says:

    Me alegro muchísimo que haya ido bien… Un besote enorme…

  14. Luisina Says:

    Sol querida! No sabés el alegrón que me dio cuando leí esto el otro día!!! Estoy muy feliz por vos y tu familia, mucho, mucho!!!
    Te quiero!
    Un beso grande!
    Lu

  15. solcreciendojuntos Says:

    Muchísimas gracias a todas.

    Patricia, ¿sabías que mi tía me llama así? 🙂

    Lunita, muchas gracias. Hoy ya voy mucho mejor, me queda una “bolita” debajo de de la punción y el hematoma en la zona, molesta, pero… ¡es lo de menos!

    Lara, yo también me he acordado de ti, espero que las náuseas se marchen muy, muy prontito y puedas disfrutar al 100% ^_^

    Luisi, ¡que me emocionás!. Nosotros también nos pusimos super contentos 🙂 Aunque esto es como es… No te dicen: “ya está” sino: “nunca se sabe…” ¡Me gustaría que hubiera sido como una apendicitis, que me hubiera pasado y ya está, ¡nunca más te dará problemas!.

    Ayer, después de la cita con el neurocirujano nos volvimos un poco chafados… Por un lado super felices ¡ya no tengo los ventrículos dilatados!, cuando me dieron el alta del hospital, aún tenía hidrocefalia (“en resolución”) y, en el control anterior me pidió una TAC y mencionó la posibilidad de colocar un drenaje de líquido cefalorraquídeo, una “derivación”… ¡menos mal que la hidrocefalia se resolvió solita!. Me ha dicho que tengo más probabilidades de padecerla en un futuro que alguien que no haya tenido una hemorragia, pero, que de momento ¡se resolvió!.

    Pero, por el otro lado… En la placa se veía algo “raro”… pero por su lado de momento no me verá más porque ahora ya me seguirán los neurorradiólogos, “Nosotros, los neurocirujanos, cuando entramos, ponemos un clip que sella el aneurisma, sabemos que si está sellado así se quedará. Los neurorradiólogos los tapan por dentro, los rellenan con los colis de platino (lo que tengo yo), eso no es tan estable y por eso tienen que seguir controlándote”.

    Y, a nuestra pregunta: “¿podemos viajar a Argentina?”, respondió que en principio sí…
    No tiene porqué pasar nada… pero… nunca se sabe… Tú llévate tu informe”
    ¡Ains!, ¡qué poca confianza da! ;P

    Luego están las experiencias de otros compañeros “aneurismáticos”… y… en fin… Me gustaría que pudieran curarnos y asegurarnos: “ya está, lo pasaste y te curaste” pero no se puede…
    Y es que a mi me encanta estar viva, entera, moverme, hablar, caminar… ¡disfrutar de vivir! ¡es tan lindo!, (qué lista soy ¿eh? ¿a que todos queremos lo mismo?) ¡Quiero seguir así! 🙂

    Ains, no me dejéis hablar, que hoy después del estrés de esos días de la angiografía, la cita posterior con el neuro y los catarros de las peques que ahora “ya podemos” cogernos nosotros, ¡estamos los papis un poco “sensiblones”!
    Mañana ya es sábado ^_^

    Muchas gracias por todo.
    Un abrazo enooormeee.

  16. Javier Fernández Says:

    Cómo me alegro Sol. Te estoy escribiendo un correo más extenso con las felicitaciones. Jose, no te conozco pero a tí también te felicito, que eres una parte importante en esto y no te roza, sino que te da de pleno. A las peques también les toca lo suyo y aunque lo disimulen muy bien, siempre saben que algo pasa, aunque sean muy “peques”.

    Lo dicho ¡FELICIDADES!

    • solcreciendojuntos Says:

      ¡Javier! ¡Qué ilusión leerte por aquí!

      No sabes lo que me ayudaste con tus correos, tus experiencias, tu sentido del humor, ¡eres genial!, me gustaría tanto que tus “queridas” aneurismas dejaran de darte la lata…

      Las peques, en especial la mayor… sí que saben que algo pasa… Y como tan bien dices: “lo disimulan muy bien” pero, aunque somos todos muy positivos, ellas también lo llevan como pueden.

      El jueves tuve control con el neurocirujano, es un hombre muy reservado… Le pedí que me enseñara las imágenes de la angiografía y… después de buscar y rebuscar alguna que se cargara en el ordenador, me enseñó algo que, o él malinterpretó, o no debería haber estado allí… Se puso “extraño” y lo solucionó terminando el cuestionario por mi parte diciendo: “ahora ya te seguirán los neurorradiólogos” y apagó el ordenador…

      En fin, ya te contaré más.

      ¡¿Qué tal sigues tú?! ¿Ya te han hecho la arteriografía que tenías este mes?
      Te escribo al correo.

      Un abrazo y gracias por pasarte por aquí.

  17. abu Says:

    Me encanta lo que te dicen, son todas muy lindas

  18. Luz Says:

    Gracias, estoy muy asustada, debo someterme a este examen , esta publicacion me ayuda a saber que va a pasar.
    Gracias desde Colombia.
    Y que Dios nos acompañe.

    • solcreciendojuntos Says:

      Hola Luz,
      Me alegra que mi experiencia te ayude un poco.
      Si quieres saber algo más o simplemente desahogarte, contarme tus miedos o preocupaciones (a veces el simple hecho de poder hablarlo con alguien ayuda mucho) me puedes escribir a mi correo: correomarsupina@gmail.com si puedo ayudarte en algo o simplemente acompañarte aunque sea en la distancia, lo haré encantada.
      Hace unos días Javier tuvo su 6ta (creo) angiografía y le fue muy bien, ¡hasta dice que no se le nota nata en la ingle!, espero que pronto puedas decir lo mismo, que ya ha pasado y todo ha ido muy bien.
      Un abrazo, muchos ánimos y que Dios nos acompañe.

  19. Yoow Ballt's Says:

    Hola Sol! me alegro q todo haya salido bien.. veo por los comentarios q ya pasaron algunos añitos desde q te sometiste a este estudio.. La verdad que me encantó tu forma de narrar la experiencia personal de la Angio.. soy estudiante de Rx y tu página me ayudó mucho en un trabajo que tengo que presentar.. Me encanta saber que es lo que se siente del otro lado! no solo como se realiza y los parámetros que tenemos que tener en cuenta para realizarla.. por eso, con tu permiso me gustaría adaptar tu experiencia a una especie de representación teatral para mostrarle a mis compañeros el otro lado, el lado del paciente, con sus nervios, miedos y dudas! ademas los toques cómicos son muy buenos.. Saludos y que Dios te Bendiga!

  20. Chrstie Says:

    Hola! Al leer tu historia es tal cual como contaría mi experiencia. solo que no me pasó lo de la pierna. Llevo 2 angiografías cerebrales de control y 4 años desde la embolización.
    Llevas más controles?

  21. Maria-Oviedo Says:

    El próximo lunes 16 me la hacen a mi. La emboliacion y radiocirugia de un meningioma fue en marzo y salio todo muy bien, tratado antes de que diera problemas. También, tengo una niña pequeña de 13 meses. Espero que salga todo bien. Gracias

  22. Karina Says:

    Hola me llama karina Quercia saber si aun hay alguien es este foro?… Yo tambien tuve una cirugia de aneurisma y dos angiograma…si hay alguien me avian para regresar tengo algunas preguntas…graciassss

  23. maol85 Says:

    holaaaaa ayer me hice una angiografia. cuales serian los cuidados post procedimiento?

    • Oriana Says:

      hola! una pregunta.. como es la marca de donde
      fue introducido el cateter? a mi me hicieron una
      angiografia antes de ayer y no se si es un puntito
      rojo o una linea.. que cuidados tomaste al bañarte
      y durante los dias posteriores? gracias y saludos..

      • solcreciendojuntos Says:

        Hola Oriana!
        Estoy de viaje y te respondo desde el móvil (espero hacerlo bien! ) Suele ser una línea cortita, de no más de 1 cm, es una incisión pequeña que no necesita ni puntos, pero es un pequeño “tajo” por lo que se parecerá más a una línea pequeña que a un punto.
        Cuidados, pasadas las primeras 24 horas.. pues pocos… como cualquier herida, limpia y seca, no recuerdo haber hecho nada en especial.
        Espero que te haya servido y que no tengas nada grave. Si puedo ayudar en algo más (o alguien que te lea por aquí 🙂 ) aquí nos tienes ^.^
        Saludos y buena salud!

        Sol.

  24. Oriana Says:

    hola! una pregunta.. como es la marca de donde fue introducido el cateter? a mi me hicieron una angiografia antes de ayer y no se si es un puntito rojo o una linea.. que cuidados tomaste al bañarte y durante los dias posteriores? gracias y saludos..


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