Los plegados en las bandoleras de anillas.

Llevaba meses (¡¿o años ya?!) queriendo escribir una entrada con este tema, y,  gracias a Marta de “Mis Canguritos“, con quién nos ofrecimos a escribir un artículo sobre el tema para la Red Canguro, ¡al fin!, tenéis aquí la entrada que prometí hace tiempo. Si no fuera por Marta quién sabe cuánto más habría tardado, por lo que no puedo dejar de agradecrle, otra vez, por toda su dedicación, entusiasmo y paciencia para que el artículo pueda al fin estar aquí.

Las bandoleras son uno de los portabebés más prácticos y cómodos, resultan rápidas de poner, ocupan poco espacio, son frescas y se pueden usar desde el primer día y hasta el fin del porteo.

El abanico de tejidos que se puede  utilizar para confeccionarlas hace de ellas un portabebé muy personalizable. Además la forma en que las anillas se unen con la tela puede adoptar también diferentes pliegues y costuras que hacen que se adapte de una manera u otra al hombro del porteador.

Éste, el de los plegados de bandolera o la forma en que se cosen las anillas, es un tema recurrente en los foros de porteo.

Es importante comenzar diciendo que no existe un plegado mejor que otro, ni siquiera el hecho de que exista un plegado más nombrado en algún foro quiere decir que ese sea mejor que otros, simplemente puede ser que sea de los más sencillos de coser, o de los más conocidos en nuestro país, aunque no así en otros.

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Portabebés: ¿Cómo coser una bandolera de anillas?

La bandolera de anillas (sling ring) es un portabebés muy versátil, ocupa poco por lo que se puede llevar en un bolso y es rápido de poner y quitar.

Resulta especialmente interesante para bebés pequeños que pesan poco y es muy cómoda para dar de mamar permitiendo pasar de la posición erguida a tumbada con un simple movimiento sin necesidad de quitarla; pero su utilidad no termina cuando el bebé crece, incluso con bebés mayorcitos resulta extremadamente práctica, en especial cuando empiezan a andar y piden suelo y brazos constantemente.

Para mí las bandoleras son portabebés “base”, de esos que deberían existir en cada fondo de armario de una familia con bebés o niños pequeños. Y es que no sólo son practiquísimas, sino que también ¡puedes hacerla tú misma! Lee el resto de esta entrada »

Portabebés en verano.

El otro día, en la charla que compartí con las Doulas de Rosario, una futura mamá me preguntó por el calor del verano y el uso de portabebés.

Donde vivo, en verano, realmente el calor es muy suave, completamente tolerable, con aire fresco aunque haga mucho sol, pero, en Rosario, al igual que en muchos otros sitios, el calor es importante y, junto con el porcentaje de humedad y/o la falta de brisa, hace que se sienta mucho y que se sude más.

Recuerdo la primera vez que estuve en el verano rosarino con mi pequeña de 3 meses y medio, había venido con un fular de algodón (un Indio) y una bandolera de algodón finita, especialmente pensada para el calor de la ciudad.

Sinceramente el fular se sentía como una manta abrasadora, sólo pude utilizarlo los días frescos o dentro de casa con el aire acondicionado, el resto de días, y en especial para paseos más largos por la calle, nuestra mejor aliada fue la bandolera. Creo que, con bebés pequeños que no pesan demasiado aún, para días agobiantes de calor, una bandolera de algodón, fina, (o un Tonga, en según qué momentos y circunstancias) es la opción ideal.

Pero la principal pregunta que surge es: ¿No pasará más calor el bebé en el portabebés? ¿No es mejor para los días de tanto calor llevarlo en un capazo o cochecito? Lee el resto de esta entrada »

Ajustar la bandolera

Las bandoleras son portabebés muy simples y versátiles, rápidos de poner y quitar, fáciles de guardar en cualquier bolso y muchas veces los grandes preferidos de los pequeños (al punto de sólo aceptar este tipo de portabebés)

Al ser tan fáciles y rápidos de poner y quitar los convierte en portabebés ideales para la época del “sube y baja”, esa en la que los peques comienzan a caminar y piden brazos y suelo a cada rato. Son unos de los portabebés más frescos de cara al verano y muy cómodos de cara al invierno, ya que pueden ponerse debajo del abrigo y subir y bajar al bebé incluso sin quitarse la chaqueta.

La verdad, para mí, las bandoleras están llenas de ventajas, en especial su sencillez, rapidez de uso y preferencia de los peques (y mayores en ciertos momentos). Sin embargo, a veces al principio, puede resultar mucho más complicado de lo que parece…

Una de las primeras dificultades que comentan los padres es que la tela se les hace un “burruño” al pasarlas por las anillas.

Para que eso no suceda hay que intentar pasarla lo más ordenada posible, formando una especie de acordeón y procurando que cada extremo de la tela entre y salga por el mismo lado. Lee el resto de esta entrada »

Anillas para bandoleras.

Seguramente, al plantearte coser tu propia bandolera, o incluso al elegir una fabricada en una tienda, te hayas encontrado con que no existe sólo un tipo de anillas para las bandoleras, y, como es lógico, te preguntes cuál es la más indicada.

Intentaré resumir aquí las propiedades de las anillas más  utilizadas para que puedas decidir tú misma cuál es la que mejor os irá a vosotros, en vuestra bandolera.

Anillas de acero y acero inoxidable

Como todos los tipos de aceros, el acero inoxidable no es un material simple sino una aleación. Lo que tienen en común todos los aceros es que el principal componente (elemento que forma la aleación) es el hierro, al que se añade una pequeña cantidad de carbono. Lee el resto de esta entrada »

Telas para bandolera de anillas.

Las bandoleras son portabebés muy versátiles y a la vez muy sencillos, con un trozo de tela de unos 2 metros de largo y unos 65-70 cm de ancho, (y un par de anillas testadas parar soportar el peso del bebé y más), puedes hacerte una bandolera y disfrutarla por años.

Pero entonces surge la duda… ¿Qué tipo de tela se necesita?.

Tal vez la respuesta sería mucho más sencilla pudiendo enseñar las telas más apropiadas en persona, de modo que pudieras tocarla, estirarla, mirarla a contraluz luz, etc. Pero, como a veces no es posible, intentaré describir aquí, más o menos, el tipo de tela que, a mí, me parece el más conveniente.

En principio cualquier tipo de tela lo suficientemente resistente, que no sea ni muy fina ni muy gruesa, que practicamente no ceda (en realidad es mejor que sí, pero muy muy poco y que luego vuelva a su sitio, que no se deforme sino que se adapte al cuerpo del bebé) y, de ser posible, que ceda sólo en diagonal y no en transversal ni en longitudinal, es una tela apta para una bandolera.

A mí me gustan mucho las telas de algodón 100%, y, si es algodón orgánico, mejor. Las telas de algodón no suelen producir alergia, son transpirables y por lo general muy agradables al tacto. La “pega” que pueden tener es que si son telas más bien gruesas tardan más que las mezclas en secarse y, muchas, en especial las más finas, se arrugan bastante, simplemente por la naturaleza de la tela, aunque por lo general se planchan muy fácil y muy bien. Lee el resto de esta entrada »

Bandoleras: cola corta, cola larga.

Muchas personas que recién empiezan a utilizar portabebés se preguntan:

¿Para qué sirve la cola en la bandolera?

Pues bien, la cola, en principio, es simplemente el trozo de tela que cuelga detrás de las anillas, el elegir que cuelgue más o menos es solamente cuestión de gustos, pura estética.

Hay quién no quiere que cuelgue nada, muchos hombres son así, prefieren que la cola sea lo más corta posible. Sin embargo hay otras personas que prefieren una cola larga, con estampados, bordados o simplemente una tela bonita, para lucirla y hacerla parte de su ropa, como un complemento decorativo más.

¿Sólo es cuestión de estética?

Bueno, sí y no… Lee el resto de esta entrada »